Agregar Infobae enGoogle

Sánchez y Marlaska son recibidos con abucheos y gritos de “dimisión” durante su visita a Ceuta

Los manifestantes protestaron por la gestión del Gobierno ante la crisis migratoria que vive la ciudad autónoma

Sánchez, despedido de Ceuta con pitidos e insultos y con diputados de Vox jaleando a los manifestantes. (Europa Press) El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha sido despedido con insultos, gritos y pitidos de Ceuta, donde se ha desplazado este viernes para seguir sobre el terreno la crisis migratoria que vive la ciudad autónoma, y tras realizar una declaración institucional en solitario sin el presidente ceutí, Juan Jesús Vivas, en una visita que ha durado apenas tres horas. ESPAÑA EUROPA CEUTA POLÍTICA Iván Zambrano - Europa Press

Decenas de personas se concentraron este viernes a las puertas del Palacio de la Asamblea de Ceuta para protestar por la visita del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska. Los asistentes recibieron a la comitiva con pitidos, insultos y gritos de “dimisión” en una jornada marcada por la crisis migratoria que vive la ciudad autónoma tras la entrada masiva de miles de personas desde Marruecos.

Sánchez aterrizó en el helipuerto de Ceuta poco después de las 11.15 horas y se dirigió en primer lugar a la frontera del Tarajal para conocer de primera mano el dispositivo desplegado y la evolución de la situación. Posteriormente, se trasladó al Palacio de la Asamblea, para mantener una reunión con el presidente de la Ciudad Autónoma, Juan Jesús Vivas; el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska; responsables de la Delegación del Gobierno y mandos de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.

A las puertas del edificio institucional ya aguardaban decenas de manifestantes, que corearon consignas como “Sánchez, dimisión” o “fuera, fuera”, además de proferir insultos contra el presidente del Gobierno. Algunos de los concentrados también increparon a varios migrantes que transitaban por la zona, instándoles a abandonar la ciudad.

PUBLICIDAD

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha sido recibido en Ceuta entre abucheos, insultos y mucha indignación debido a la crisis migratoria desatada en la ciudad autónoma.

Durante toda la visita permaneció desplegado un amplio dispositivo de seguridad. Agentes de la Policía Nacional protegieron el perímetro del Palacio de la Asamblea y controlaron la concentración para evitar incidentes entre los manifestantes y la comitiva oficial.

La salida, entre nuevos abucheos

Las protestas se repitieron al término de la visita institucional. Tras cerca de tres horas en la ciudad, Sánchez abandonó el Palacio de la Asamblea entre los pitidos y los gritos de varios centenares de personas que permanecían concentradas tras el vallado de seguridad instalado por la Policía.

En un ambiente de elevada tensión se escucharon de nuevo consignas de “dimisión”, así como insultos como “traidor”, “sinvergüenza” o “hijo de puta”. Entre los asistentes se encontraban varios diputados de Vox por Ceuta, que secundaron las protestas y los cánticos dirigidos contra el presidente.

PUBLICIDAD

Durante su declaración institucional, realizada sin comparecer junto a Juan Jesús Vivas, Sánchez calificó la entrada masiva de migrantes como una “violación de la integridad territorial de España” y atribuyó la situación a la actuación de las “mafias” que operan en la zona. Asimismo, anunció que Grande-Marlaska permanecerá en Ceuta durante los próximos días para coordinar el operativo y supervisar la evolución de la crisis.

Pedro Sánchez a su llegada a Ceuta. (REUTERS/Jon Nazca)

La visita ya había comenzado con un ambiente tenso. A la llegada del presidente al helipuerto, alrededor de cuarenta personas le recibieron con abucheos e insultos. La Policía Nacional tuvo que intervenir para facilitar la salida del vehículo oficial, una actuación que generó protestas entre parte de los concentrados.

La situación en Ceuta se produce tras una nueva escalada de la presión migratoria en la frontera con Marruecos, después de la llegada de miles de personas a la ciudad autónoma en los últimos días. El incremento de entradas ha obligado a reforzar los dispositivos de seguridad y atención ante la presión que atraviesa la ciudad.

*Elaborado con información de Europa Press