La violencia machista se dispara tras el Mundial de Fútbol: las llamadas al 016 se duplicaron después de la final entre España y Argentina

Los contactos al teléfono contra la violencia machista crecieron un 120% en las horas posteriores al partido, según ‘El País’

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Cientos de aficionados españoles abarrotan la plaza de Cibeles mientras esperan la llegada de la selección española tras proclamarse ayer campeones del mundo al derrotar en la final a Argentina. (EFE/Sergio Perez)

La victoria de España contra Argentina tuvo amargas consecuencias para las mujeres del país: según datos oficiales consultados por el diario El País, la noche tras la final del Mundial de Fútbol 2026 aumentaron un 120,8% los contactos a los recursos del 016, el teléfono contra la violencia de género.

Llamadas, mensajes y correos electrónicos superaron el doble de los registrados en el mismo momento de la semana anterior en la franja horaria de las 23:00 a las 7:00 horas, cuando España celebraba la victoria en la competición internacional. Los contactos se incrementaron especialmente a través del email del 016, un 1.000% respecto al lunes anterior; y el chat online, donde el número de comunicaciones fue un 60% superior.

La relación entre el fútbol y la violencia machista es un fenómeno que ya se había registrado en otros países. De acuerdo con ONU Mujeres, las llamadas a líneas de emergencia por violencia familiar crecen un 30% durante grandes eventos deportivos.

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Un patrón global de violencia

Teléfono 016 de atención a todas las formas de violencias contra las mujeres. (Ministerio de Igualdad)

En Reino Unido, se alerta desde hace años del incremento de la violencia de género por el fútbol. En 2014, un estudio de la Universidad de Lancaster reveló que la violencia doméstica se incrementaba cuando la selección inglesa de fútbol jugaba. Si el equipo perdía, la cifra aumentaba hasta un 38%, mientras que, si ganaba, tan solo subía un 26%. El efecto duraba hasta el día de después, cuando los altercados domésticos eran todavía un 11% más altos de lo normal.

La investigación analizaba diferentes reportes policiales y descubrió que la media de incidentes domésticos cuando jugaba Inglaterra era de 79,3, frente a los 58,2 que ocurrían en días normales. “Si bien es difícil afirmar que el torneo sea un factor causal, este prestigioso evento concentra los factores de riesgo en un período corto e inestable, intensificando así los conceptos de masculinidad, rivalidad y agresión”, expresaban los autores.

En 2022, una revisión sistemática de casos de violencia de género en Estados Unidos y Reino Unido reportó resultados similares: cuando se jugaban partidos relevantes de cualquier deporte como el fútbol, el hockey o el fútbol americano, se producía un aumento medible y estadísticamente relevante en las denuncias de violencia doméstica.

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Rivalidad, alcohol y calor

Una pancarta con el lema "Ni una más" durante un minuto de silencio por el asesinato machista en Alameda de la Sagra, a 22 de julio de 2026, en Alameda de la Sagra, Toledo, Castilla-La Mancha (España). (Juanma Jiménez - Europa Press)

Algunos componentes contribuían a amplificar este factor deportivo en la violencia de género. Si los equipos que se enfrentaban tenían una rivalidad histórica, los incidentes de violencia doméstica crecían todavía más, en especial si el desenlace del encuentro implicaba el título o la eliminación de uno de los equipos.

El consumo de alcohol también parece jugar un papel importante. Un estudio de 2021 de la Universidad de Warwick documentó que los casos de violencia doméstica relacionados con el alcohol aumentaban un 47% después de cada victoria de la selección inglesa de fútbol. El análisis detallado del tiempo muestra que la mayoría de los incidentes se concentran en las tres horas posteriores al partido, alcanzando un pico inmediatamente después del pitido final, y volviendo a niveles normales a lo largo de las siguientes 24 horas.

El calor también puede ser un componente clave, especialmente ante competiciones como el Mundial de Fútbol, que suele celebrarse en verano. Diversos estudios han evidenciado que las altas temperaturas afectan al estado de ánimo y provocan un aumento de la agresividad. Algunos investigadores alertan de un fenómeno conocido como “calor criminal”, según el cual los crímenes violentos como los feminicidios se incrementan en días con temperaturas por encima de los 34º C.