La seguridad y defensa del papa se compone de diferentes elementos. En su viaje a España, como hace en el resto de países, estará acompañado por la Guardia Suiza, pues entre sus funciones se encuentra el acompañamiento al papa. No obstante, el músculo principal tiene que ponerlo la nación que lo recibe, que se prepara desde meses antes para el impacto que tiene la visita del Pontífice.
El Ministerio del Interior ha puesto en marcha un ambicioso dispositivo de seguridad para garantizar el normal desarrollo de la visita del papa León XIV a España, prevista entre el 6 y el 12 de junio de 2026. El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, presidió la reunión de coordinación con todos los organismos implicados, presentando el plan especial de seguridad.
Seguridad propia del papa
La Guardia Suiza Pontificia es la unidad militar responsable de la seguridad del papa y la Ciudad del Vaticano. Fundada en 1506 por el papa Julio II, está compuesta exclusivamente por ciudadanos suizos, seleccionados por su disciplina y lealtad. Su tarea fundamental es proteger al Sumo Pontífice, ya sea dentro del Vaticano o durante sus desplazamientos internacionales. La Guardia Suiza, con su uniforme tradicional y bandera de colores azul, rojo y amarillo, continúa como símbolo de tradición y lealtad en el Vaticano. La Guardia depende directamente del papa, quien delega la autoridad en el Cardenal Secretario de Estado. Por otro lado, el Vaticano no posee una flota de aviones propia ni aeropuerto.
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Para los desplazamientos internacionales del papa, se alquilan aeronaves comerciales, habitualmente de la aerolínea ITA Airways, aunque se han utilizado compañías de otros países según el destino. El avión que traslada al papa utiliza el distintivo “Shepherd One” en vuelos oficiales, y el pontífice viaja acompañado de su equipo y un grupo selecto de periodistas. El conocido ‘papamóvil’ es el vehículo diseñado para que sea visible y protegido durante actos públicos. Suele ser blanco, blindado, con cristales antibalas y un asiento elevado. Su objetivo es equilibrar seguridad y cercanía con los fieles, facilitando la vista y protección del Pontífice.
El “enorme desafío” del dispositivo español
La visita papal, que se extenderá por Madrid, Barcelona, Gran Canaria y Santa Cruz de Tenerife, requiere de un enfoque integral y medidas excepcionales, ya que es la primera vez que un papa incluye de manera simultánea varias comunidades autónomas y provincias, incluidas islas, en su agenda por España. El dispositivo especial contará con cuatro fases: previa, preventiva, alerta y crítica, adaptándose en cada momento al nivel de riesgo. La fase crítica se activará durante la estancia del papa en cada ciudad, con el máximo nivel de vigilancia según el actual nivel de alerta antiterrorista.
En la reunión donde se diseñó, participaron representantes de Presidencia del Gobierno, distintos ministerios, fuerzas de seguridad y autoridades locales y autonómicas, así como operadores de infraestructuras clave como AENA y RENFE. El plan incluye protección para el papa y su delegación, así como para los lugares de alojamiento, eventos y concentración de fieles.
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Francisco Martín, delegado del Gobierno en Madrid, describió el operativo como un “enorme desafío” y señaló que todas las instituciones colaboran para garantizar el éxito del viaje apostólico. La coordinación operativa se realizará desde la sede de la Policía Nacional, donde se concentrarán los esfuerzos de todas las entidades involucradas para responder ante cualquier eventualidad relacionada con el evento.