Ante las altas temperaturas que persisten en gran parte del mundo, la hidratación se ha convertido en una prioridad sanitaria, según destacan expertos médicos para el medio Indy 100. La deshidratación es un riesgo frecuente durante las olas de calor y puede manifestarse desde molestias leves hasta afecciones que ponen en peligro la vida. El doctor Naveed Asif, médico de cabecera en The London General Practice, advierte que muchas personas están “ligeramente deshidratadas la mayor parte del tiempo”, presentando síntomas como sequedad en la boca, labios y ojos.
La progresión de la deshidratación puede complicar cuadros médicos preexistentes, haciéndolos “mucho más difíciles de controlar” si el cuerpo no recibe líquidos suficientes. El Dr. Asif señala que los síntomas pueden volverse más graves hasta requerir atención médica urgente. Además, existen señales menos conocidas que pueden servir de alerta antes de llegar a situaciones extremas.
No solo la sequedad de garganta es un aviso evidente. Los expertos consultados ponen el foco en síntomas inesperados que pueden indicar que el organismo necesita más agua de inmediato. El Dr. Hugh Coyne, cofundador de Coyne Medical, subraya la importancia de reconocer estos signos para prevenir complicaciones severas y destaca la necesidad de actuar con rapidez en caso de señales de alarma.
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Seis señales inesperadas de deshidratación
Entre las señales menos evidentes que pueden indicar deshidratación, los especialistas mencionan el cambio de humor. Según el Dr. Coyne, sentirse irritable o inquieto, especialmente al despertar en una mañana calurosa, puede estar relacionado con la sensibilidad del cerebro a los niveles de hidratación. El organismo responde de forma notable cuando escasea el agua, y la agitación emocional puede ser una de las primeras pistas.
Otra señal es la aparición de calambres musculares y sensaciones de hormigueo. El Dr. Asif explica que “el equilibrio de agua y electrolitos, sales esenciales para el funcionamiento muscular, se altera cuando la ingesta de líquidos es insuficiente”, lo que puede causar que los músculos se tensen y los nervios no funcionen con eficacia plena. Además, los dolores de cabeza son un síntoma común incluso con deshidratación leve, ya que la pérdida de volumen en el tejido cerebral puede provocar tensión y mayor sensibilidad al dolor.
La turgencia cutánea es otro indicador: si al pellizcar la piel del dorso de la mano tarda en volver a su posición, puede ser señal de deshidratación, aunque este método es menos fiable en adultos mayores. La fatiga y el letargo también figuran entre los primeros signos detectables. El Dr. Coyne advierte que la necesidad repentina de descanso puede indicar insuficiencia de líquidos en el cuerpo.
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Finalmente, un aumento de la frecuencia cardíaca puede señalar deshidratación, ya que el corazón debe esforzarse más para mantener la presión arterial y el flujo sanguíneo. El Dr. Asif añade que en estos casos el cuerpo libera hormonas del estrés, como adrenalina y cortisol, para intentar compensar la falta de líquidos y sales.
Qué hacer ante los síntomas y cómo prevenir riesgos
Ignorar estas señales puede desencadenar consecuencias graves, como el golpe de calor, que presenta una alta mortalidad si no se trata a tiempo. El Dr. Coyne recalca la necesidad de buscar asistencia médica urgente ante cualquier cambio mental significativo, como confusión, dificultad para hablar o pérdida de conciencia, síntomas típicos de golpe de calor. Los grupos vulnerables, como bebés y personas mayores, deben recibir atención médica sin demoras, ya que sus síntomas pueden ser sutiles o difíciles de identificar.
Para prevenir la deshidratación, los expertos sugieren no esperar a tener sed y beber agua a sorbos a lo largo del día. El Dr. Asif propone tomar “10 sorbos de agua de una sola vez y hacerlo con regularidad”, para evitar olvidos. También aconsejan el uso de cremas hidratantes para proteger la piel y prestar atención al color de la orina, que debería ser lo más clara posible. Si se oscurece, es un indicio de que el cuerpo necesita más líquidos. En caso de ejercicio prolongado, el Dr. Coyne recomienda bebidas con carbohidratos y electrolitos para evitar desequilibrios.
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Crear un ambiente fresco en el hogar, utilizando persianas, ventiladores o aire acondicionado, ayuda a reducir el riesgo de deshidratación. La prevención y la reacción ante los primeros síntomas son claves para evitar complicaciones graves durante episodios de calor extremo.