Los vínculos de Zapatero con Venezuela: de los acuerdos de buques militares en 2005 a las empresas españolas investigadas y el caso Plus Ultra

En los últimos meses, el expresidente había recibido elogios por su papel como mediador en la puesta en libertad de presos políticos por parte del régimen, pero la imputación ha girado las miradas a asuntos más polémicos

Google icon
José Luis Rodríguez Zapatero y Hugo Chávez, en una imagen de archivo. (Wikimedia)

La investigación contra el expresidente español José Luis Rodríguez Zapatero, que llevaba tiempo como un secreto a voces, se ha convertido en una realidad esta semana. La noticia saltó el martes por la mañana, pero fue por la tarde, con la publicación del auto del juez Calama, cuando se disiparon la mayoría de dudas sobre qué indicios existían para imputar al expresidente, por presuntamente liderar “una estructura organizada y estable orientada al ejercicio ilícito de influencias”. Ahora, toca esperar a conocer más detalles, y al desarrollo del proceso judicial, para saber si realmente estuvo implicado en el rescate de la aerolínea Plus Ultra, con 53 millones de euros de dinero público, y si recibió alguna mordida camuflada, o si todos los ingresos se corresponden con su actividad habitual y legal.

El caso Plus Ultra no se limita a España. La investigación al expresidente comenzó cuando la Fiscalía Anticorrupción recibió un aviso de las autoridades de Suiza y Francia. En Europa, ya analizaban a fondo a la aerolínea por un supuesto uso de ese rescate para blanquear dinero obtenido de forma ilegal en Venezuela. En medio de sus indagaciones apareció el nombre de Zapatero. Además, el juez Calama explica que también recibió información relevante de la Oficina de Investigación de Seguridad Nacional de Estados Unidos.

La relación cercana entre el antiguo líder del PSOE y el régimen de Venezuela es conocida desde hace muchos años. Como presidente del Gobierno en España, entre 2004 y 2011, se convirtió en uno de los líderes más cercanos a Hugo Chávez. Desde entonces, ha mantenido vínculos con Nicolás Maduro o Delcy Rodríguez. En los últimos meses, había destacado por su papel como mediador para lograr la puesta en libertad de cientos de presos políticos de esta dictadura. Ahora, con el caso que ha estallado esta semana, sus relaciones con Venezuela le pueden convertir en el primer presidente de España condenado por la justicia.

PUBLICIDAD

El juez instructor, José Luis Calama, toma esta nueva medida tras la imputación este martes el expresidente del Gobierno.

De los buques militares a polémicas adjudicaciones

En 2005, durante el inicio del mandato de José Luis Rodríguez Zapatero, España y Venezuela estrecharon sus relaciones. En el primer viaje que realizó el español al país caribeño, Hugo Chávez buscaba modernizar sus Fuerzas Armadas y firmó con España la compra de ocho buques a Navantia por más de 1.000 millones de euros. Los barcos se entregaron en los seis años siguientes y hoy forman parte de la flota venezolana.

No obstante, esta adquisición, muy sonada en su momento por las críticas que recibió España por entablar una relación con el régimen venezolano, también desembocó en un caso judicial por supuestas comisiones, pero acabó archivado. Recientemente, en los últimos meses de Maduro al frente del país, estos buques fueron actualizados y movilizados en medio de la creciente tensión con Estados Unidos.

Durante su presidencia, Zapatero también promovió la entrada de empresas españolas en Venezuela, incluso en un sector tan estratégico como el petrolero. En 2005, Repsol, ya presente en el país, firmó con PDVSA un acuerdo para duplicar reservas y aumentar producción, en un viaje de los directivos junto a Zapatero. Después, en 2009, la compañía descubrió el campo de gas La Perla, que se convirtió en el más grande de la historia de la empresa.

PUBLICIDAD

Más allá del petróleo, se impulsaron grandes contratos de infraestructuras. Uno de ellos ha llevado a que la Fiscalía Anticorrupción pida una multa de 160 millones de euros para la empresa asturiana Duro Felguera. También exige penas de prisión para dos expresidentes y varios exfuncionarios venezolanos por presuntos sobornos en la adjudicación de la central termoeléctrica Termocentro en Venezuela en 2009. Informes de inteligencia de Venezuela y antiguas figuras del régimen han señalado a Zapatero por facilitar esa adjudicación, pero no han presentado evidencias de estas acusaciones.

El empresario Julio Martínez Martínez se ha acogido a su derecho a no declarar en la 'comisión Koldo' del Senado por estar siendo investigado. (Senado)

Últimos meses como mediador y el caso Plus Ultra

Más recientemente, Zapatero ha participado como mediador en la crisis venezolana, pues mantiene una relación fluida con figuras clave de la dictadura de Maduro. El expresidente afirmó haber facilitado la liberación de presos políticos, para lo que habría dialogado frecuentemente con Delcy Rodríguez.

Ahora, la situación ha cambiado por completo con su imputación. La Audiencia Nacional ha ordenado bloquear de sus cuentas el dinero que supuestamente llegó desde Análisis Relevante, la empresa que hacía los informes para la aerolínea. El juez Calama afirma que se trata de un total de 490.000 euros. Zapatero aseguró que eran pagos por un servicio legal, pero Sergio Sánchez, autor de los informes, sostiene que el expresidente no colaboró en su creación.

En un vídeo publicado esta semana, el expresidente quiso “reafirmar con toda contundencia” que no tuvo papel alguno en el rescate de la aerolínea, y defendió que ha desempeñado su labor profesional privada bajo la legalidad y declarando todos sus ingresos, mostrando su “disposición a colaborar con la Justicia”. Mientras tanto, el Gobierno de Pedro Sánchez defiende a Zapatero, pero sigue el caso con inquietud. Según fuentes cercanas a la situación, próximamente se publicará un segundo auto que podría contener información sensible, tras el volcado íntegro de los discos duros de Zapatero.