El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha celebrado este martes que el Consejo de Ministros aprobará por real decreto la regularización extraordinaria de personas en situación irregular en España. Se trata, para el mandatario, de un avance de la sociedad española logrado “gracias a cientos de organizaciones y a más de seiscientas mil personas que, durante años, han trabajado sin descanso para llevar esta iniciativa al Parlamento”.
La iniciativa legislativa popular (ILP) llegó al Congreso de los Diputados de la mano del movimiento ciudadano Regularización Ya y obtuvo 700.000 firmas, pero no consiguió los apoyos necesarios entre los diputados. En enero de 2026, un acuerdo entre Podemos y PSOE volvió a poner la regularización sobre la mesa y este martes el Consejo de Ministros la hará efectiva.
Sánchez ha defendido en una carta publicada en sus redes sociales que la regularización es “un acto de normalización” que reconoce “la realidad de casi medio millón de personas” que residen en el país y que “construyen la España rica, abierta y diversa que somos y la que aspiramos a ser”. El real decreto supone también “un acto de justicia con nuestra propia historia” y todos aquellos españoles que se vieron forzados a emigrar, según el presidente. “Con nuestros abuelos y abuelas, que emigraron a América y a Europa en busca de una vida mejor. Con nuestros hermanos y hermanas que se vieron obligados a marcharse tras la crisis de 2008. Ellos ayudaron a levantar las sociedades que los acogieron. Y con sus remesas y con todo lo aprendido fuera, contribuyeron también a modernizar España”, ha recordado.
Asimismo, el presidente ha resaltado que el sistema público necesita a los trabajadores migrantes. “España, como otros países europeos, envejece. Sin nuevas personas trabajando y cotizando, nuestra prosperidad se frena, nuestra capacidad de innovar se debilita y nuestros servicios públicos -sanidad, pensiones, educación sufren”, ha recalcado en su misiva. “Ni la tecnologia ni la automatización van a resolver solas este reto en los próximos años. El camino es claro: integrar mejor, ordenar mejor y canalizar todo el potencial de quienes ya viven entre nosotros”, ha añadido.
Derechos y obligaciones para los migrantes
Así, ha asegurado que “el verdadero sentido de esta regularización” es “reconocer derechos, pero también exigir obligaciones” a los migrantes en España, de modo que puedan coexistir con la ciudadanía “en igualdad de condiciones” y “contribuyendo al sostenimiento de nuestro país y de nuestro modelo de convivencia”.
Frente a las críticas y discursos antiinmigración, el presidente ha asegurado ser consciente “de que las migraciones plantean desafíos”, pero considera “que la regularización es la mejor respuesta para afrontar muchos de ellos”. “La integración solo es posible desde la regularidad. Desde el acceso a un empleo digno, desde la contribución al sistema, desde la participación plena en nuestra sociedad”, ha defendido en su texto a la ciudadanía. Por ello, ante “quienes quieren sembrar el miedo, enfrentar a unos con otros y condenar a miles de personas a la exclusión”, el presidente apuesta por entender la migración como “una realidad que debe gestionarse con responsabilidad, integrarse con justicia y convertirse en prosperidad compartida”.