El secretario de Estado de Sanidad, Javier Padilla, ha asegurado este martes que el ministerio trabaja en un plan para abordar de forma “clara y decidida” la contratación de médicos sin especialidad, una práctica ilegal pero extendida en las comunidades autónomas, especialmente en la atención primaria.
Padilla ha reconocido que, hasta ahora, el Ministerio de Sanidad ha mantenido una “ceguera selectiva” ante este tipo de contrataciones. La pandemia abrió la veda a la incorporación de médicos licenciados que no habían realizado la residencia en los servicios sanitarios, con un real decreto que pretendía aliviar la presión en hospitales y centros de salud.
Terminada la excepción de la emergencia de la Covid-19, algunas comunidades han continuado haciendo estos contratos como forma de paliar la falta de especialistas. Sin embargo, el Gobierno se ha limitado a recordar que esta práctica “es ilegal”, como si ello hiciera desaparecer “la realidad o las responsabilidades a ese respecto”, ha lamentado el número dos de Sanidad. “Somos muy conscientes de que los médicos en todos los ámbitos, pero muy concretamente en este de la Medicina Familiar y Comunitaria, tienen que ser especialistas”, ha subrayado.
El ministerio quiere tomar ahora un papel activo mediante un plan que frene este tipo de contratos. “Si alguien quiere trabajar en una consulta de Medicina de Familia, hay una forma muy clara para hacerlo: la especialidad de Medicina Familiar y Comunitaria”, ha resaltado este martes Padilla durante el acto institucional del Día Mundial de la Atención Primaria.
Eliminar incentivos y reforzar el MIR
El ministerio propondrá marco de trabajo para las comunidades, que se culminará en la Comisión de Recursos Humanos. El plan abordará “de manera bastante clara y decidida lo que tiene que ver con la contratación de médicos sin especialidad”, ha explicado Padilla.
Para ello, habrá que “eliminar algunos incentivos existentes” a este tipo de contrataciones, ha resaltado. “No puede ser que un licenciado sin especialidad esté trabajando en Atención Primaria, cobrando lo mismo que un especialista, porque entonces ninguno va a ponerse a hacer el examen para hacer la especialidad”, ha valorado el secretario de Estado.
En el mismo acto por el Día Mundial de la Atención Primaria, las organizaciones médicas han criticado esta frecuente práctica, que la Organización Médica Colegial (OMC) califica de “un fenómeno de alcance nacional”. “La atención primaria no puede sostenerse sobre atajos que comprometen la calidad asistencial”, ha denunciado Remedios Martín, presidenta de la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC).
A su juicio, la contratación de profesionales sin la titulación oficial no es una solución, sino una “línea roja”, porque “no resuelve el problema estructural” de falta de especialistas y termina por debilitar el modelo del primer nivel asistencial. Los profesionales del encuentro han exigido, además, un refuerzo de la formación MIR que garantice el relevo generacional.
Pese a que Medicina Familiar y Comunitaria es la especialidad médica con más plazas convocadas cada año, algunos informes dudan que haya suficientes facultativos en formación para sustituir a los que se jubilarán en los próximos años.
Asimismo, Martín ha aprovechado para hacer un llamamiento “claro y responsable a la resolución del conflicto actual” entre sindicatos médicos y Sanidad. “Urge desbloquear la situación con un diálogo real para avanzar con valentía y visión de futuro, siempre situando los valores del paciente en el centro”, ha señalado igualmente Hermenegildo Marcos, representante nacional de la Sección Colegial de Médicos de Atención Primaria Rural de la OMC.