Huelva vivió este Viernes Santo un momento de gran tensión durante la procesión de Semana Santa, cuando el paso de Nuestra Señora de las Angustias, perteneciente a la Hermandad del Santo Entierro, estuvo a punto de quedarse en plena calle por la falta de costaleros. Gracias a un llamamiento urgente, voluntarios de la ciudad se movilizaron y lograron completar el recorrido procesional.
La situación comenzó antes de la salida procesional, cuando solo 40 costaleros se habían comprometido a portar el paso. Esta cifra ya se situaba en el límite mínimo necesario para mover con seguridad la obra de León Ortega, conocida por su peso especialmente elevado, según ha informado el medio local Huelva24.
La tensión se agravó cuando cuatro o cinco integrantes que habían confirmado su participación no se presentaron a la cita, provocando pánico inmediato entre el resto de la cuadrilla. Ante la perspectiva de tener que realizar un gran esfuerzo físico sin los relevos necesarios para recorrer varias horas por el centro de la ciudad, otros 15 costaleros optaron por abandonar el paso durante el recorrido.
Al avanzar el cortejo, a la altura del Paseo Santa Fe, la cuadrilla se había reducido a solo 20 efectivos, la mitad de los necesarios para mantener la estabilidad de la obra. Esta disminución provocó oscilaciones peligrosas en el paso, aumentando el riesgo de un accidente físico.
El llamamiento de voluntarios para salvar el Viernes Santo
El primer intento de solución surgió desde dentro de la propia hermandad. Se recurrió a los relevos de los otros dos pasos del cortejo, el Cristo Yacente y la Soledad de María, para que ayudaran a los costaleros que aún permanecían bajo el paso. Esto alivió parcialmente el esfuerzo acumulado. Sin embargo, esta medida resultó insuficiente.
Ante la emergencia, la Hermandad del Santo Entierro lanzó un llamamiento urgente a través de redes sociales y medios locales, como Teleonuba, solicitando la colaboración de voluntarios que pudieran incorporarse a la cuadrilla y permitir que el paso continuara su recorrido.
“Van muertos”, señaló el presidente del Consejo de Hermandades y Cofradías de Huelva, Antonio González, al dar la voz de alarma, explicando que 20 costaleros habían abandonado el paso y que aquellos que permanecían bajo él estaban exhaustos por el esfuerzo de cargar el doble de peso que habían ensayado. “La Hermandad del Santo Entierro necesita urgentemente vuestra ayuda”, añadió.
Por su parte, el Consejo de Hermandades difundió un comunicado: “Huelva siempre ha sido ejemplo de hermandad y solidaridad. Hoy la Virgen de las Angustias nos necesita. Es el momento de arrimar el hombro, echar una ‘chicotá’ al cielo y demostrar el enorme corazón de los costaleros onubenses, para que nuestra Madre no se quede en la calle y pueda completar su estación de penitencia con la dignidad que merece”.
La respuesta de Huelva fue inmediata y decisiva. Miembros de otras hermandades que ya habían finalizado su recorrido acudieron a reforzar la cuadrilla y, gracias a esta movilización extraordinaria, el paso de Nuestra Señora de las Angustias pudo completar su estación de penitencia con la dignidad requerida.