La Semana Santa marca tradicionalmente un paréntesis en la agenda institucional de la Familia Real española. Son días en los que la actividad oficial se reduce al mínimo y en los que cualquier aparición pública adquiere un carácter inesperado. Precisamente bajo ese halo de discreción se ha producido la última reaparición del rey Felipe VI, quien ha sorprendido con una visita a Palma de Mallorca.
El viaje no ha pasado desapercibido, especialmente porque rompe con la dinámica de los últimos años. Aunque el monarca suele trasladarse cada verano a la isla balear, en este 2026 ha decidido adelantar su estancia y disfrutar de unos días en un enclave cargado de significado personal. Tras un tiempo sin dejarse ver en Mallorca durante estas fechas, el jefe del Estado ha dado así un giro notable a su agenda.
Durante su escapada, el padre de la princesa Leonor fue visto en uno de sus establecimientos predilectos, Mia by Guillermo Cabot, donde compartió mesa con el músico Jaime Anglada y otros amigos en un ambiente relajado. Según ha trascendido, el monarca degustó una paella elaborada por el chef del local, Guillermo Cabot, en una comida marcada por la cercanía y la normalidad.
El reencuentro de Felipe VI con sus hermanas y la reina Sofía
A pesar de la discreción que rodeó la visita, la presencia de Felipe VI no tardó en despertar la curiosidad de quienes se encontraban en el lugar. Algunos de los asistentes aprovecharon la ocasión para captar imágenes del momento, convirtiendo una cita privada en un episodio ampliamente comentado. Como es habitual en este tipo de desplazamientos, el monarca estuvo acompañado por un discreto dispositivo de seguridad.
Tras varias horas en el restaurante, abandonó el establecimiento alrededor de las 17:00 horas y se dirigió al Aeropuerto de Son Sant Joan, desde donde continuó con su agenda privada. Más allá de la anécdota gastronómica, la estancia del rey en Mallorca ha tenido también un marcado carácter familiar. Durante estos días ha coincidido, por primera vez desde su proclamación, con su madre, la reina Sofía, así como con sus hermanas, las infantas Elena de Borbón y Cristina de Borbón, además de sus sobrinas mayores. Un encuentro que refuerza la imagen de unidad en el seno de la familia en un momento especialmente delicado.
¿Dónde están la reina Letizia, la princesa Leonor y la infanta Sofía en Semana Santa?
Por el momento, no se ha producido ninguna aparición pública de la reina Letizia ni de sus hijas, la princesa Leonor y la infanta Sofía. Como suele ser habitual en estas fechas, la familia aprovecha para compartir tiempo en un entorno más privado, aunque en ocasiones anteriores han sorprendido con apariciones espontáneas en actos relacionados con la Semana Santa.
De hecho, si se echa la vista atrás, estas reapariciones inesperadas no son nuevas. En 2022, aunque no participaron en celebraciones religiosas, los reyes realizaron una visita a un centro de acogida de refugiados ucranianos en Pozuelo de Alarcón. Un año después, en 2023, causaron gran expectación al dejarse ver por sorpresa en Chinchón, mientras que en 2024 repitieron este patrón con su asistencia a una procesión en pleno centro de Madrid. No es de extrañar que este año también sorprendan con una inesperada aparición entre la multitud.