Cada vez queda menos para una de las festividades más importantes del año: la Semana Santa. Y si hay un lugar donde se vive con un mayor sentimiento y emoción, entonces hay que trasladarse hasta Andalucía. Las procesiones, la vigilia pascual y las oraciones y reflexiones personales engloban la esencia de estos días. Desde el 29 de marzo hasta el 5 de abril, las ciudades transforman su centro histórico en un escenario de devoción, pero también turístico.
Y es que ciudades andaluzas como Sevilla y Málaga aumentan un 138% y un 247%, respectivamente, las búsquedas de alojamientos y hoteles en Booking, con respecto a una semana normal. Muchas de estas reservas se concentran en el centro de la ciudad, desde donde se obtienen vistas privilegiadas de las procesiones, sin estar estar entre las grandes congestiones de gente. Esto se amplía también a balcones, sillas o palcos, que se alquilan por horas o días durante estos días.
No obstante, el Colegio de Administradores de Fincas de Sevilla (CAF) ha detectado un aumento significativo en estas reservas. En el caso de los balcones sevillanos se ha duplicado el precio de media en los últimos tres años, pasando de 3.000 a 6.000 euros por un acceso los siete días de la fiesta. E incluso, en algunas ocasiones, se ha llegado a detectar casos excepcionales a los 9.000 euros en zonas de la carrera oficial que incluyen servicio de cáterin durante las jornadas.
Los precios diarios para alquilar un balcón fuera de la carrera oficial, donde desfilan dos o tres hermandades, se sitúan entre 80 y 300 euros. Estos importes aumentan en la Madrugá (entre el Jueves y el Viernes Santo) o en áreas de la carrera oficial como la Avenida de la Constitución o Sierpes. De este modo, la CAF ha afirmado que estos alquileres son “una opción exclusiva con precios elevados”, lo que ha dejado en evidencia la brecha entre quienes pueden permitirse desembolsar tales cantidades de dinero y quienes deben conformarse con otros puntos de la ciudas para disfrutar de las procesiones.
Los precios de los balcones se rifan entre particulares, hoteles e intermediarios
En las zonas más emblemáticas, como Avenida de la Constitución, Sierpes, se ha detectado un precio medio al día de 1.100; además de la Avenida Alemania, donde hay espacios por 750 diarios que se comparten junto a otras 13 personas, según la CAF. Lejos de las zonas más céntricas, la horquilla de precios resulta más accesible y “puede oscilar entre los 80 euros y los 300 euros”.
Por su parte, los precios durante la Madrugá se contratan por persona y no por día, con precios que se sitúan entre 200 y 400 euros. Mientras que hay anuncios que giran en torno a las hermandades que pasan frente al balcón. De hecho, la CAF ha detectado uno por el que solo pasa la Hermandad de la Macarena y se oferta hasta por 600 euros.
La gestión de estos espacios se lleva a cabo tanto por particulares como por empresas intermediarias que promocionan la disponibilidad de los mismos. A esta dinámica se han sumado también algunos hoteles, que publicitan la experiencia exclusiva desde su web.
“Ellos verán a Dios, pero de pie y a distancia...”
El alquiler de palcos y sillas en la carrera oficial también experimenta una fuerte demanda, aunque los precios varían en función de la ubicación y el número de hermandades que pasan por cada punto. Desde el Consejo General de Hermandades y Cofradías de la Ciudad de Sevilla han puesto a la venta, como cada año, palcos y sillas por toda la capital andaluza para destinar, más tarde, los fondos recaudados a las Hermandades y actividades sociales.
Debido a controversias en la gestión de estos espacios y la necesidad de mantener la esencia religiosa del acto, crearon un reglamento en 2022 para garantizar transparencia, equidad y seguridad jurídica en la adjudicación de las plazas. En el texto insisten en que no hay un derecho perpetuo, pero siempre se mantiene la preferencia de los antiguos abonados frente a los nuevos. Además, sus precios no han dejado indiferente a nadie.
“Bienaventurados los pobres, porque ellos verán a Dios, pero de pie y a distancia...”, ha comentado Iván (@caminantes21) en un post de X, en el que ha adjuntado los precios de las plazas para la Semana Santa de 2026. Ante la publicación, otro usuario () sostiene que “Sevilla es enorme de grande y la carrera oficial apenas ocupa un tramo (casi en línea recta) desde la plaza de la Campana hasta la Catedral... Hay sitio más que de sobra para ver a las hermandades en zonas donde no hay sillas ni palcos de ningún tipo. Haces demagogia”, recrimina.
En cambio, Iván ha reforzado su punto de vista agregando que defiende “el derecho de cualquier sevillano a disfrutar de las procesiones en cualquier lugar público de su ciudad. Y si hay que poner sillas, que sean para los abuelos que ya no pueden ir a ver los pasos. ¿Para ti eso es demagogia? Para mí es de justicia. Y más cristiano que lo tuyo...“. Pero no ha sido el único que se ha pronunciado en contra de las reservas y precios de las sillas y palcos. Por su parte, Manuel Antonio (@mantonioperez) ha insistido: “El problema no es tanto el precio como la imposibilidad de conseguir sillas si no la heredas”, asegura.
Asimismo, Fran Mora Corre (@CorreMora) ha expuesto otro punto de reflexión. “El coste del dispositivo de seguridad y logística supone 5 M”, con unos ingresos de 4 millones por las reservas; hay un “déficit para el ayuntamiento 1M lógico”. Sin embargo, hay “sorpresa” porque “el beneficio de las sillas 2M se va íntegro a las cofradías, con lo cual el déficit pasa de 1 a 3M que pone el ayuntamiento en nombre de todos”.