La Casa Laberinto de Almería: un enclave artístico de André Bloc que nunca llegó a habitarse

La edificación blanca y laberíntica se encuentra en el Parque Natural del cabo de Gata, en Almería

La edificación diseñada por el francés se encuentra en el Parque Natural del cabo de Gata, en Almería. / Wikimedia Commons

El arte y la arquitectura pueden transformar cualquier rincón que se preste: desde un páramo andaluz a pleno sol hasta el campo más lleno de cerezos en flor. Así pues, un arquitecto francés nacido en Argel viajó hasta el cabo de Gata, en Almería, para proyectar allí una vivienda única. Blanca, laberíntica y sin residente habitual, la Casa Laberinto vería la luz en 1962 a manos de André Bloc, quien aunó estilos mediterráneos en Italia, Francia y España.

La construcción, obra póstuma de André Bloc, incorpora como elementos diferenciales tanto la inspiración en el legendario poblado de Mojácar como la influencia del indalo, una figura rupestre característica de la provincia. Bloc, nacido en Argel en 1896 y formado posteriormente en París, inició aquí el último gran proyecto de su vida, aunque nunca llegó a instalarse en él.

Por qué André Bloc nunca habitó su creación en Almería

Concebida como una escultura habitable dotada de formas sinuosas y espacios circulares, la vivienda permite que el blanco de su fachada pase casi desapercibido en el paraje del Parque Natural de cabo de Gata. La edificación, situada frente a la playa de Las Marinicas, cerca de la localidad de Carboneras, nunca tuvo residente permanente, según recoge la revista AD Italia.

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El motivo no fue una decisión expresa, sino la imposibilidad física tras el fallecimiento del arquitecto en 1966. Si bien no existen pruebas fehacientes de que tuviera intención de habitar esta casa, tampoco se ha documentado ninguna renuncia explícita, según apunta la revista italiana. Su muerte prematura impidió que llegara a materializar el sueño de instalarse en España, ahorrándole, a la vez, la experiencia de observar cómo su creación quedaba consumida por el paso del tiempo.

La propiedad fue transferida poco después al estudioso Scotto di Vettimo, quien optó por abandonar la vivienda ante la imposibilidad de adaptarla a los usos domésticos y terminó levantando una segunda casa cercana para pasar los veranos en Carboneras. Durante años, el edificio fue víctima del abandono y del olvido, sin que se pudieran aprovechar sus singulares potencialidades habitables.

El legado de Bloc en la costa andaluza: la Casa Laberinto

A partir de 1962, año en que se concluyó la obra, la Casa Laberinto ha ido despertando en las últimas décadas el interés de arquitectos y diseñadores. Estos profesionales han recuperado la mirada sobre una obra en la que, quizá, nunca pudo habitar el ser humano, pero que fue soñada como una síntesis perfecta entre escultura, paisaje y arquitectura, de acuerdo con el análisis publicado por AD Italia.

La Casa Laberinto se vertebra en torno a una serie de estancias de planta circular, todas ellas iluminadas por lucernarios y desprovistas de puertas convencionales. Las aberturas, creadas a modo de vanos donde las líneas onduladas parecen flotar, actúan más como marcos escultóricos que como ventanas, configurando así una relación directa entre el espacio interior y el mar.

El restaurante en pleno Parque Natural de Cabo de Gata que recomienda la Guía Michelin y está especializado en carnes.

La construcción estuvo supervisada por el arquitecto Claude Parent y contó con trabajadores locales, como el carpintero Salvador Alcorcón Vilar, según relata la publicación italiana. El proceso creativo de Bloc se fundamentó en la síntesis de las artes ―arquitectura, pintura y escultura― convencido de su capacidad para transformar la sociedad.

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