Más de 150 personas fallecidas en accidentes de tráfico en 2025 no llevaban puesto el cinturón de seguridad o el sistema de retención infantil adecuado. Estas cifras, sacadas de datos provisionales de la Dirección General de Tráfico (DGT), reflejan la magnitud de un problema que, lejos de resolverse, sigue cobrándose decenas de vidas cada año.
Por esto, durante esta semana, la DGT activa una campaña de vigilancia intensiva centrada en el uso del cinturón y de las sillitas homologadas para menores. Este operativo, que concluirá el domingo, se ha desplegado tanto en ciudades como en carreteras, con el propósito de incrementar la seguridad y reducir las lesiones y muertes por siniestros en carreteras.
Controles reforzados y vigilancia desde el aire
La Guardia Civil, junto con policías autonómicas y municipales que se sumen a la iniciativa, ha multiplicado los controles aleatorios en todo tipo de vías. El foco de atención no distingue entre asientos delanteros y traseros: todos los ocupantes serán objeto de revisión, independientemente de su posición en el vehículo.
La campaña incorpora también medios tecnológicos avanzados. La DGT ha desplegado drones y helicópteros, además de cámaras automatizadas, para vigilar a distancia e identificar infracciones en tiempo real. Estas herramientas permiten abarcar grandes extensiones de carretera y detectar fácilmente a quienes viajan sin la protección adecuada.
El refuerzo no se limita a la vigilancia presencial; la combinación de dispositivos aéreos y sistemas automáticos busca elevar la percepción de control entre los conductores y modificar hábitos en aquellos segmentos de población donde el uso del cinturón sigue siendo irregular, especialmente en trayectos cortos o en plazas traseras.
Qué debes saber para evitar sanciones
Durante la campaña, la prioridad de las autoridades es aumentar la tasa de cumplimiento de las normas y reducir la siniestralidad, según recoge El Motor. Para los conductores, esto significa que cualquier descuido puede ser detectado, tanto por un agente como por una cámara o un dron.
La sanción por no llevar el cinturón de seguridad o por no usar correctamente un sistema de retención infantil asciende a 200 euros y, en el caso del conductor, implica además la pérdida de cuatro puntos del permiso de conducir.
Para evitar la multa, basta con cumplir la normativa: todos los ocupantes deben llevar el cinturón abrochado y los menores con estatura igual o inferior a 135 centímetros deben viajar en una sillita homologada adecuada a su talla y peso. La recomendación de los expertos es mantener este sistema hasta los 150 centímetros, siempre asegurándose de que la instalación sea correcta y el arnés esté bien ajustado.
El cinturón y las sillitas salvan vidas en cada trayecto
La DGT insiste en que el cinturón de seguridad y los sistemas de retención infantil son herramientas esenciales para la prevención de lesiones graves o mortales. El uso correcto del cinturón reduce hasta en un 50% el riesgo de fallecimiento en caso de siniestro, y la cifra puede llegar al 77% en caso de vuelcos.
En los trayectos urbanos, llevar el cinturón disminuye hasta cinco veces la probabilidad de resultar herido grave o morir en un accidente. Para los niños, la evidencia es aún más contundente: nueve de cada 10 lesiones graves o mortales podrían haberse evitado si se hubieran utilizado correctamente las sillitas homologadas.
Además, ha sido clara al señalar que, si el 99% de los usuarios utilizara bien estos sistemas, podrían evitarse cientos de muertes cada año en Europa. En el caso de España, la aspiración es que la campaña refuerce la conciencia y el compromiso de los conductores y acompañantes, especialmente en aquellos trayectos que, por su corta duración, suelen subestimarse en materia de seguridad.