La investidura de María Guardiola comienza con fumata negra en la primera votación en la Asamblea extremeña tras el rechazo de Vox y PSOE. En el debate de investidura, los de Óscar Fernández avanzaron su posición en contra de la candidata popular y actual presidenta en funciones porque, a día de hoy, el PP no ha ofrecido garantías de cumplimiento en las negociaciones. “No venimos aquí para que usted venga a engañar a Vox. Venimos a evitar que incumplan su palabra con los extremeños”, señaló el líder de la formación en Extremadura.
En realidad no ha pillado por sorpresa al PP. Vox llevaba días anunciando de manera oficiosa su rechazo a Guardiola a pesar de la nueva oportunidad que ambas formaciones se han dado para agilizar las negociaciones, que trascurren ahora a través del teléfono rojo de Génova y Bambú. “Si usted quiere vamos a seguir hablando, como hemos empezado a hacerlo sin ruido desde hace unos días”, ha afirmado en su intervención.
Así, Fernández ha insistido en que no votará a favor hasta que no se acuerde “punto por punto, letra por letra” y cierra la puerta a una posible abstención en segunda votación, que sería suficiente dado que solo se necesitaría mayoría simple. “Esto será un sí o un no. Porque aquí no hay medias tintas. No hay blanco o negro”, ha apuntado Fernández.
El PSOE cierra la puerta a la abstención y ofrece pactos puntuales
El PSOE en Extremadura también ha descartado su apoyo o su abstención porque su formación “no es la muleta del PP, de la derecha y de la extrema derecha”, sino “la alternativa” a los gobiernos “fracasados” de éstos.
“Aunque han intentado manosear esta cuestión, ni nos lo han pedido formalmente, ni tampoco hubiéramos accedido a la petición de abstención”, ha espetado al respecto la portavoz del Grupo Socialista en la Asamblea, Piedad Álvarez. El PSOE sí ha ofrecido a la candidata a la investidura una serie de “pactos” para la legislatura que permitan a la región “no retroceder en convivencia, igualdad y libertad” ni en derechos.
“Tal y como hiciera Guillermo Fernández Vara en el debate de investidura de 2023, le tendemos la mano para alcanzar un acuerdo que garantice y blinde derechos, para que ninguna presión de la extrema derecha, ni ningún cálculo político pueda mercadear o hacer retroceder a nuestra tierra en convivencia, igualdad y libertad”, ha sentenciado la portavoz socialista.
El PP responde: si fracasa la investidura, la responsabilidad recaerá en Vox, no en “la izquierda”
Tras conocerse el veredicto de los de Abascal, el PP ha lamentado la decisión y le ha vuelto a recordar que en la sesión del viernes bastaría su abstención “para conformar un Gobierno de centro derecha”. “Solo puede evitarlo que el partido de Santiago Abascal vote lo mismo que el partido de Pedro Sánchez. Ojalá eso no pase”, señalan fuentes de Génova.
“Ni las elecciones en Castilla y León ni cualquier otra motivación electoralista justifica que Vox condene a la provisionalidad a los extremeños. Les han votado para participar de la gobernabilidad de la región, no para bloquearla”, aseveran.
El PP subraya que la actitud negociadora del Partido Popular ha sido constante y que, si no se alcanza un acuerdo el viernes y no se forma gobierno, la responsabilidad recaerá en Vox, no en “la izquierda”. “Queda tiempo e intentaremos alcanzar un acuerdo. Por nosotros no será”, han sentenciado.