El TDAH, o trastorno por déficit de atención e hiperactividad, afecta tanto a hombres como a mujeres, pero sus señales y la forma en la que impacta la vida diaria pueden ser muy distintas según el género. Scott S. Shapiro, psiquiatra, ha compartido a través de Psichology Today que, mientras los hombres suelen expresar el TDAH con síntomas más evidentes, como la hiperactividad o la impulsividad, en las mujeres los signos pueden ser mucho más sutiles. Esto hace que, en muchos casos, el diagnóstico llegue tarde y que muchas mujeres adultas no sean conscientes de que sus dificultades cotidianas tienen una explicación concreta.
Durante años, el estereotipo del TDAH estuvo ligado a los niños inquietos en el aula, pero la realidad es que muchas niñas y mujeres adultas lo experimentan de un modo diferente. Según el Dr. Shapiro: “en las mujeres el TDAH suele aparecer como una carga interna: perfeccionismo, dudas constantes sobre sí mismas, agotamiento emocional y una tendencia a compensar de más para cumplir con todas las expectativas. Muchas logran buenos resultados académicos y profesionales, pero suelen pagar un precio alto, trabajando más horas de las necesarias y sintiendo una presión constante por no estar a la altura".
Por esta razón, no es raro que mujeres adultas con TDAH no diagnosticado consulten por ansiedad e insomnio cuando en realidad el origen de su malestar está en este trastorno. El Dr. Shapiro explica que el TDAH en mujeres puede enmascararse tras una aparente organización y éxito. Sin embargo, detrás de esa fachada se esconde una lucha diaria con la procrastinación, el olvido, la pérdida de noción del tiempo y una sensibilidad emocional intensa que puede hacer que pequeños contratiempos se sientan como grandes fracasos.
¿Por qué el TDAH se detecta más tarde en mujeres adultas?
El Dr. Shapiro subraya que el diagnóstico tardío del TDAH en mujeres es muy común. Durante la infancia, las niñas suelen aprender a enmascarar los síntomas siendo muy aplicadas y perfeccionistas, revisando varias veces su trabajo y esforzándose por no defraudar a los demás. Esta capacidad de adaptación, muy distinta a la de los hombres, hace que sus dificultades pasen desapercibidas para maestros y familiares. Sin embargo, a medida que crecen y la vida se vuelve más compleja, con responsabilidades laborales, familiares y cambios hormonales, los sistemas de afrontamiento dejan de ser suficientes.
El especialista explica que las mujeres con TDAH suelen sentirse crónicamente cansadas y desbordadas, aun cuando sus logros sean evidentes para otros. Además, los cambios hormonales, como los relacionados con el ciclo menstrual, el posparto o la menopausia, pueden hacer que los síntomas sean aún más intensos. Por eso, el Dr. Shapiro recomienda que el diagnóstico y el tratamiento contemplen siempre el contexto hormonal de la paciente para evitar confusiones con otros problemas, como la depresión o el síndrome premenstrual.
Claves para el tratamiento efectivo del TDAH en mujeres
Para el Dr. Shapiro, el tratamiento más efectivo del TDAH en mujeres adultas comienza con una evaluación cuidadosa, que incluya el historial personal y la observación de posibles trastornos asociados. La medicación puede ser una herramienta útil, pero no suele ser suficiente por sí sola. La terapia cognitivo-conductual ayuda a organizar tareas, establecer prioridades y desarrollar rutinas realistas que se ajusten a la manera en que funciona el cerebro de cada persona.
Además, es fundamental trabajar en las creencias y emociones que acompañan al TDAH. Muchas mujeres han crecido sintiéndose poco disciplinadas o incapaces de cumplir con todo, cuando en realidad lo que necesitan es un enfoque adaptado a sus necesidades. Con el diagnóstico adecuado y un plan personalizado, los resultados suelen ser muy positivos: mejora la función ejecutiva, disminuye el estrés y aumenta la confianza en uno mismo. El Dr. Shapiro resalta que: “aunque el TDAH puede ser difícil de detectar en mujeres adultas, con apoyo y tratamiento es posible llevar una vida equilibrada y satisfactoria”.