Cualquier ciudadano puede tener acceso desde hoy a los documentos oficiales desclasificados del golpe de Estado del 23 de febrero de 1981. Son más de 150 documentos en los que se revela información del papel del rey Juan Carlos I, de los militares e incluso se comparte la transcripción de numeras conversaciones de teléfono de personas implicadas, como la mujer de Antonio Tejero, Carmen Díez.
La primera reacción de una figura política ha sido la de Felipe González, quien ha planteado la imperiosa necesidad de facilitar el acceso transparente a los archivos relativos a episodios históricos de especial trascendencia. El expresidente del Gobierno ha defendido que la actuación del rey Juan Carlos I en ese momento supuso un factor fundamental para la defensa de la democracia y la continuidad del régimen constitucional.
Durante la presentación celebrada en la Cámara Alta de la segunda edición del libro El Rey, de Manuel García-Pelayo, González ha subrayado las diferencias existentes entre España y otras democracias europeas en materia de acceso a secretos oficiales. Ha resaltado que los investigadores españoles encuentran, en ocasiones, más información relevante en archivos extranjeros que en los propios nacionales. En este contexto, ha reclamado la exigencia de “una ley que garantice el acceso pleno” y ha apostado por la creación de marcos legales equivalentes a los de Reino Unido, Francia o Alemania.
El papel de la Corona
En el acto, González ha insistido en la necesidad de desclasificar la totalidad de los documentos relacionados con el 23-F y ha reiterado su confianza en que una mayor transparencia y divulgación contribuirían a esclarecer el papel desempeñado por el entonces jefe del Estado. El socialista ha hecho referencia a las dudas surgidas en algunos sectores acerca del tiempo que el monarca tardó en intervenir públicamente tras el asalto al Congreso, pero ha descartado que en la actitud del rey existiera “alguna tentación de otra naturaleza”, si bien no ha cuestionado la posibilidad de maniobras o engaños. En palabras del propio González, “la actuación de Juan Carlos I fue, no solo ejemplar, sino decisiva”.
González ha insistido en la importancia de que el rey tuviera conocimiento preciso de la situación de las distintas guarniciones antes de comparecer ante la nación. En su intervención, ha recalcado que durante el 23 de febrero, “en ningún momento España se quedó sin las libertades garantizadas en la Constitución”, y ha subrayado que el pronunciamiento de Juan Carlos I permitió restablecer de inmediato el régimen constitucional. Por otra parte, el exmandatario ha señalado que tras la aprobación de la Constitución, la Corona se consolidó como la institución con mayor respaldo popular. También ha recordado que el monarca transfirió poderes políticos incluso antes de la promulgación de la Carta Magna.
Durante su intervención, González ha llamado la atención sobre la existencia de una “anomalía” normativa en el caso español respecto al acceso a secretos oficiales, proponiendo su revisión y adaptación al estándar europeo. La propuesta del expresidente contempla la necesidad de establecer límites definidos, criterios claros y plazos transparentes para la desclasificación de documentos, en línea con las mejores prácticas de los países de nuestro entorno. En su opinión, solo a través de esta apertura legal será posible comprender en detalle episodios como el del 23-F y el verdadero rol que ejerció el monarca, garantizando el derecho a la información y fortaleciendo el conocimiento público del desarrollo democrático.
Con información de agencias