La Dirección Nacional del Partido Popular participará de manera activa en las negociaciones con Vox en Aragón y Extremadura, ante el riesgo de repetición electoral por las altas exigencias que marca el partido de Santiago Abascal. Así lo ha anunciado este lunes la vicesecretaria de Regeneración Institucional, Cuca Gamarra, quien ha justificado este movimiento en la necesidad de “agilizar” los acuerdos.
El PP ganó las elecciones en ambas autonomías, pero necesita el apoyo de Vox para que tanto la extremeña María Guardiola como el aragonés Jorge Azcón puedan continuar al frente de sus respectivos gobiernos. Los de Abascal ya alcanzaron acuerdos de gobierno con el PP en la pasada legislatura, pero su resultado en los últimos comicios, donde logró duplicar su representación, ha envalentonado a los de Abascal a la hora de negociar.
Las conversaciones están especialmente enquistadas en Extremadura. Primero, porque María Guardiola es una de las dirigentes territoriales más críticas con Vox; segundo, porque la fecha límite para votar su investidura expira en poco más de dos meses. Si no hay acuerdo, Extremadura volvería a las urnas.
Desde el PP han reiterado que el acuerdo debe ser “coherente y proporcional” a los resultados electorales. “Somos conscientes de que representamos una alternativa al Gobierno y no vamos a permanecer impasibles ante el riesgo de repeticiones electorales [...] No vamos a participar en dinámicas de presión política y pública ni negociaciones a golpe de titulares”, ha afirmado.
Empezar “desde cero” las negociaciones: primero programa, luego puestos
Desde la calle Bambú también quieren dar un “reseteo” a las negociaciones. Este mismo lunes, la dirección de Vox ha anunciado que ha acordado un nuevo marco de negociaciones con el PP para tratar de llegar a un pacto que salve a los territorios de la repetición electoral. Con las cúpulas de los dos partidos de por medio, PP y Vox retomarán “desde cero” las conversaciones.
Gamarra ha asegurado que la dirección de Madrid ha estado en contacto constante y al tanto de las negociaciones, pero ha subrayado que, “para ser lo más operativos posibles”, debe haber representación nacional en ambas comunidades. La diputada popular, no obstante, no ha querido desvelar todavía quien formará parte de las delegaciones del PP nacional, afirmando que se dará a conocer próximamente.
En una rueda de prensa, el vicepresidente y secretario general de Vox, Ignacio Garriga, ha detallado que las conversaciones se pilotarán ahora en dos fases. La primera, “fundamental y primordial” es ponerse de acuerdo sobre medidas “concretas”, “ideas” y “un plan de gobierno” que “no dé lugar a interpretaciones” y con unas garantías pactadas que aseguren su cumplimiento. La segunda fase serán los puestos que ocupe cada uno en esos eventuales gobiernos de coalición. “Primero hablar del qué y luego veremos quién va a hacer ese quién, y con qué garantías vamos a corroborar que eso se lleve a cabo”, ha resumido el secretario general de Vox.
La campaña electoral en Castilla y León comienza esta semana y se prolongará hasta el 15 de marzo, lo que dificulta todavía más que se llegue a un acuerdo con Vox, que trata de mantener su estrategia de marcar distancias con la derecha moderada. Desde el PP miran a la ventana que se abre antes de los comicios andaluces, que llegarán ya en junio.