Una operación coordinada entre la Policía Nacional y la Guardia di Finanza de Italia ha permitido incautar casi 1.000 kilos de hachís y marihuana y desmantelar una red criminal dedicada al tráfico internacional de drogas. El dispositivo, llamado ‘Operación Farfalla’ y articulado por Europol y Eurojust, culminó con la detención de 12 personas y el bloqueo de bienes con un valor de un millón de euros.
La intervención policial se desarrolló en Barcelona y Catania, con la participación de 145 agentes. Encontraron varias armas de armas, dinero en efectivo y miles de plantas de cannabis. Según fuentes policiales, la colaboración internacional resultó determinante para impedir fugas o destrucción de pruebas.
Las investigaciones siguen abiertas para desarticular por completo esta red internacional y localizar a todos sus integrantes y colaboradores. Los responsables no solo están acusados de tráfico de drogas y pertenencia a organización criminal, sino también de blanqueo de capitales, por maniobras para ocultar el origen ilícito de sus beneficios. La cooperación entre cuerpos policiales de distintos países vuelve a ser clave para el avance del caso.
Organización estructurada entre España e Italia
Las investigaciones pusieron al descubierto una organización criminal con base en la provincia italiana de Catania y ramificaciones en Barcelona. Los miembros de la red, según la Policía Nacional, se especializaban en la producción, adquisición y traslado de grandes cantidades de marihuana y hachís hacia Italia, utilizando métodos sofisticados para eludir los controles policiales.
Durante los últimos registros en ambas ciudades, los agentes desmantelaron tres plantaciones con 1.670 plantas de cannabis, equipadas con sistemas de riego por goteo y material de iluminación especializado. Los cultivos estaban ocultos en naves y sótanos acondicionados para favorecer el crecimiento de las plantas. La organización camuflaba la droga en palés de fruta, verdura o sacos de pienso animal para eludir controles policiales y evitar la detección en aduanas y carreteras.
El principal investigado, instalado en Barcelona, supervisaba la producción en plantaciones indoor de cannabis y gestionaba la adquisición de estupefacientes a otros proveedores. Posteriormente, coordinaba el envío de la droga, asegurando la logística y los contactos necesarios para el transporte internacional.
Armas, dinero y mucha droga
Un portavoz de la operación ha destacado la importancia de la cooperación europea. “El despliegue conjunto de recursos y la presencia de un experto de Europol en el lugar han facilitado la recopilación y análisis inmediato de la información”. En fases previas de la investigación, las fuerzas de seguridad ya habían detenido a otras 13 personas y decomisado más droga. Entre los decomisos anteriores figuran 179 kilos de marihuana y 156 de hachís incautados en Barcelona, así como otros 150 kilos localizados en un barco con destino a las costas sicilianas.
En el operativo, seis personas fueron detenidas en España, de las cuales dos han ingresado en prisión provisional tras comparecer ante el juez. Los agentes incautaron dos rifles, dos pistolas, más de 40.000 euros en efectivo y bloquearon bienes valorados en un millón de euros, incluyendo una vivienda de lujo en Barcelona, varios vehículos, cuentas bancarias y otros activos vinculados a la organización delictiva.