El cantante británico Dean Franklin ha fallecido el pasado 7 de febrero de 2026 a los 21:39 horas, según ha confirmado su familia a través de un comunicado difundido en el perfil oficial de Instagram del artista. La noticia, que ha sido difundida este martes, 10 de febrero, ha causado una profunda conmoción entre sus seguidores, que durante las últimas semanas habían seguido de cerca la evolución de su enfermedad a través de las redes sociales.
“Con el corazón roto, anunciamos que nuestro querido Dean, quien luchó con tanta valentía durante 8 semanas y 3 días, falleció a las 21:39 del 7 de febrero de 2026. Estaba rodeado de amor, con su familia a su lado”, señala el mensaje publicado por sus seres queridos. El comunicado, breve pero cargado de emoción, confirma que el artista estuvo acompañado por su entorno más cercano en sus últimos momentos.
Dean había sido diagnosticado en diciembre con cáncer de esófago en estadio 4. Desde que hizo público su diagnóstico, decidió compartir con transparencia el proceso que estaba viviendo. A través de vídeos y mensajes en sus perfiles sociales, fue relatando cómo avanzaba el tratamiento, cómo se encontraba físicamente y cuáles eran sus sensaciones ante una enfermedad de carácter agresivo.
Su paso por ‘La Voz’
Esa cercanía reforzó aún más el vínculo con su comunidad de seguidores, que no dejaron de enviarle mensajes de ánimo y apoyo durante las semanas posteriores al anuncio. La familia ha querido destacar precisamente ese respaldo constante en el mismo comunicado difundido en Instagram: “El amor y el apoyo que le mostraron a Dean, y a todos nosotros, han significado más de lo que las palabras pueden expresar”.
La trayectoria pública de Dean comenzó a ganar notoriedad en 2016, cuando participó en el programa La Voz en su edición británica. Su audición a ciegas marcó un punto de inflexión en su carrera. Fue la cantante Paloma Faith quien decidió apostar por él, pulsando el botón de su sillón giratorio y convirtiéndose en su mentora dentro del concurso. Aquella oportunidad le permitió mostrar su talento ante una audiencia masiva y abrirse camino en la industria musical.
Aunque su paso por el formato televisivo fue clave para darse a conocer, su relación con la música se había forjado mucho antes en las calles de Londres. Dean comenzó como artista callejero, ofreciendo actuaciones en espacios públicos y ganándose al público viandante con su voz y su capacidad para conectar con quienes se detenían a escucharle. Sus interpretaciones improvisadas y su energía en directo fueron construyendo una base de seguidores que creció progresivamente. Tras su aparición en televisión, supo aprovechar el impulso mediático y utilizó las redes sociales como plataforma para difundir su trabajo. Allí publicaba vídeos de sus conciertos, tanto en la calle como en salas de pequeño formato, mostrando su evolución artística y su estilo personal. Esa exposición constante le permitió consolidar una comunidad fiel que siguió apoyándole a lo largo de los años.
Quienes le conocieron destacan que su principal talento residía en su capacidad para crear grandes espectáculos en cualquier entorno. No importaba si actuaba en un escenario profesional o en una esquina concurrida de Londres: su objetivo era siempre ofrecer una experiencia memorable. Esa entrega sobre el escenario se convirtió en una de sus señas de identidad. El diagnóstico de cáncer en diciembre supuso un giro radical en su vida. Aun así, mantuvo la decisión de comunicar abiertamente su situación, compartiendo tanto los momentos de esperanza como las dificultades del tratamiento. Durante 8 semanas y 3 días, tal y como ha subrayado su familia, luchó contra la enfermedad con determinación.