Después de un año viviendo en Estados Unidos, Aurora Guijarro (@auroraguijarro) se ha decidido a ir al médico, solo para descubrir que la sanidad estadounidense “no tiene ni pies ni cabeza”. La joven española ha compartido su experiencia en Tiktok, red social en la que crea contenido sobre su vida en el país norteamericano.
Era la segunda vez que Guijarro se acercaba al médico desde que vive en Estados Unidos y, en esta ocasión, lo primero que ha sabido es “que tenía 400 dólares pendientes de pagar”, una deuda de la que nadie le había avisado.“A mí no me había llegado ni un email, ni una carta, ni nada. Yo no tenía ni idea, no llego a ir hoy y no me entero”, asegura.
Según ha explicado, esta deuda venía de una visita anterior. Si bien pensó que la cita médica estaba cubierta por su seguro, un error con su receta hizo que Guijarro debiera cientos de dólares a la compañía médica. Todo ello lo descubrió después de pasar “todo el santo día peleándome por teléfono con mi seguro y con la clínica”, afirma.
Un lío farmacéutico de 400 dólares
Guijarro ha contado que, la última vez que acudió al médico, le recetaron un medicamento que debía recoger en la propia clínica. “¿Qué pasó? Que también me estaba llegando a la farmacia de al lado de mi casa", dice. Tras múltiples avisos de la farmacia, decidió ir a recogerlo y descubrió que el medicamento era de una marca diferente a la que ella tomaba.
La joven española acudió a su clínica para intentar subsanar el error. “Lo solucionaron y vieron que tenía 200 dólares que mi seguro no había cubierto, pero no sabían por qué”, dice. “Hablé con el seguro y pensé que se iban a hacer cargo de eso. No volví a saber del seguro, entonces supuse que se habían cargado de eso. Y seguí mi vida”, dice. Sin embargo, al haber recogido el fármaco en dos sitios a la vez, le hacían pagar un extra. “Llego a saber que tengo que pagar el otro medicamento, que ni lo usé, es que no lo cojo. Lo peor de todo es que después de horas hablando por teléfono, mi seguro se ha desentendido totalmente porque no les interesa soltar ni un céntimo y, al final, la clínica se va a hacer cargo de esos cuatrocientos dólares que tenía pendientes", lamenta.
“Si me explican a mí bien las cosas en el primer momento, esto no hubiera pasado. Y luego, si te debo 400 dólares, ¿por qué no me llamas?“, se pregunta la joven en su vídeo. Con este sistema, ”tanto el hospital como el seguro médico van a hacer que todo el proceso sea sufrimiento para que al final te des por vencido y pagues lo que tengas que pagar. Y esta es una de las razones por las que no me quiero quedar a vivir a largo plazo en este país", sentencia.
No fue el único dinero que se le pidió desembolsar ese día: “He tenido que pagar 15 dólares de copago. Estamos ok con eso porque siempre hay que pagar 15-30 dólares cada vez que vas al médico, al dentista o a lo que sea”, explica. Pese a ello, su cita médica duró apenas 5 minutos. “Me han mirado que todo estuviera bien, no me han hecho ningún análisis de sangre, nada. O sea, no me han hecho ningún examen de tener que llevar muestras al laboratorio. Pues esa cita van a ser 200 dólares“, cuenta. Es un pago del que, espera, se hará cargo su seguro. ”Cruzo los dedos, porque después de lo de hoy no lo tengo tan claro", concluye.