Los pasajeros que viajen entre Madrid y Barcelona tardarán 25 minutos más en llegar a su destino, al menos, hasta el 13 de diciembre, conforme han confirmado fuentes de los operadores a Europa Press. Lo han pactado los tres principales operadores ferroviarios —Renfe, Iryo y Ouigo— junto a Adif, la empresa pública responsable de la infraestructura ferroviaria. Además, ha suprimido los últimos servicios del día. Las medidas permitirán a los equipos de mantenimiento del administrador ferroviario desarrollar las tareas de conservación de la infraestructura cuando no circulan servicios comerciales
Uno de los factores determinantes ha sido el aumento en la frecuencia de reportes de incidencias por parte de los maquinistas, que, tras los accidentes ocurridos en Adamuz (Córdoba) y Gelida (Barcelona) —donde dos profesionales perdieron la vida en servicio—, han incrementado sus avisos ante el temor de futuros siniestros. Según fuentes consultadas por Europa Press, el propósito último de las empresas ferroviarias es asegurar una mayor previsión en la venta de billetes y devolver la estabilidad a la planificación de servicios.
Por qué se rebaja la velocidad
Las recientes incidencias han obligado a Adif a intervenir de varias formas en la gestión de la línea de alta velocidad, tal como recogen los datos adelantados por El Economista. Con cada aviso recibido por parte de los maquinistas, Adif ha procedido a ordenar la reducción de la velocidad en los tramos afectados. Posteriormente, durante el intervalo nocturno reservado para el mantenimiento, los equipos realizan inspecciones y, en su caso, las reparaciones necesarias. Estas circunstancias han ocasionado retrasos recurrentes, con algunos trenes alcanzando su destino a altas horas de la madrugada y una consiguiente dificultad para ejecutar las labores nocturnas de mantenimiento.
Ajustes en la oferta y reorganización de servicios
Ante este escenario, Adif solicitó inicialmente a los operadores la supresión temporal de los primeros y últimos trenes del día, con el fin de disponer de un margen suficiente para el mantenimiento e inspección de la red. Esta reorganización, que implicaba ya un aumento de 25 minutos en el tiempo medio de trayecto, iba a limitarse en principio a los días comprendidos entre el jueves de la pasada semana y el sábado, 7 de febrero. Sin embargo, los tres operadores han demandado prolongar esta configuración para poder anticipar la disponibilidad de plazas y garantizar una mayor normalidad en la comercialización de billetes.
El acuerdo se ha traducido en una reorganización de horarios comunicada esta misma semana por Renfe, Iryo y Ouigo. Renfe ha eliminado los trenes con salida desde Madrid a las 20.27 y 21.07, así como aquellos que partían de Barcelona a las 21.05 y 21.15, identificados como los últimos servicios del día. Iryo, por su parte, ha cancelado el tren de las 16.37 desde Madrid y el de las 8.45 desde Barcelona. En el caso de Ouigo, los servicios afectados han sido el de las 6.25 desde Barcelona y el de las 21.02 desde Madrid.
No obstante, los operadores han asegurado a Europa Press que esta reordenación no supondrá una disminución del número total de plazas disponibles. Los viajeros afectados por estas modificaciones están siendo ubicados en trenes alternativos lo más próximos posible, en algunos casos mediante la circulación de convoyes con doble composición —es decir, combinando dos trenes en una sola operativa—.