Francia pone fin al “deber conyugal” de mantener relaciones sexuales en el matrimonio

La Asamblea Nacional aprobó por unanimidad una reforma que refuerza el consentimiento y prohíbe utilizar la negativa sexual como motivo legal de divorcio

Pareja en una boda (Freepik)

En un hito para la legislación francesa, la Asamblea Nacional ha aprobado por unanimidad una reforma que elimina de manera explícita la supuesta obligación sexual dentro del matrimonio, lo que implica el final efectivo del llamado “deber conyugal” en Francia.

Con esta normativa, la negativa a mantener relaciones sexuales ya no podrá usarse como argumento legal en procedimientos de divorcio, y el consentimiento se refuerza como principio esencial en las relaciones entre cónyuges.

La medida surgió tras la conmoción social provocada por el caso de Gisèle Pelicot, víctima de violaciones organizadas por su esposo, que evidenció la necesidad de revisar el marco legal para asegurar la libertad y la seguridad en el ámbito conyugal.

Read more!

El detonante de la resolución

El origen del debate se encontraba en la interpretación de “vida en común” del Código Civil francés, que incluye los deberes de fidelidad, asistencia y socorro. Aunque nunca se mencionó la obligación sexual, jueces interpretaron durante años que la convivencia la incluía. Por ello, la negativa sexual se usaba como base para demandas de divorcio y el consentimiento quedaba relegado a un segundo plano.

El nuevo texto, aprobado por 106 votos a favor y ninguno en contra, establece que en las ceremonias de matrimonio civil deberá leerse una cláusula que afirma que “esta vida en común no crea ninguna obligación para los cónyuges de mantener relaciones sexuales”. Este cambio fue promovido por la diputada Marie-Charlotte Garin, quien expresó su esperanza de que la ley suponga un punto de inflexión.

Problemas matrimoniales (Crédito: Freepik)

El caso de Gisèle Pelicot, drogada y entregada por su marido a desconocidos que la violaron, supuso un antes y un después en la concienciación pública sobre la violencia sexual en el matrimonio. El esposo fue condenado a 20 años de prisión y otros acusados recibieron penas de entre cinco y quince años. Muchos justificaron su conducta por el “permiso” del marido, lo que evidenció la necesidad de clarificar el consentimiento y terminar con la llamada “cultura de la violación”.

La reforma complementa otras recientes, como la adopción de una definición de violación basada en la ausencia de consentimiento. Paul Christophe, diputado del partido Horizontes, destacó la necesidad de una mayor conciencia sobre el consentimiento.

Durante el debate, el Partido Socialista y La Francia Insumisa defendieron eliminar la obligación de fidelidad del Código Civil, por considerarla una posible imposición sexual, pero la propuesta no prosperó.

Consecuencias legales y camino parlamentario

Con la ley, será imposible alegar la falta de relaciones sexuales como razón única para el divorcio en Francia. Aunque el impacto en la estadística de divorcios podría ser limitado, la norma busca impedir que se perpetúen situaciones de violencia sexual amparadas en una interpretación tradicional del matrimonio.

El texto debe continuar su tramitación en el Senado, donde pueden proponerse enmiendas, antes de su aprobación definitiva y entrada en vigor, prevista para este verano. La normativa francesa se alinea así con otras reformas europeas que han situado el consentimiento en el centro de la libertad sexual.

La consultora “VML Argentina” acaba de publicar un informe que analiza cómo la hiperconexión digital está transformando la intimidad y los vínculos.

La ley se considera un avance en la protección de los derechos individuales en la pareja y un mensaje contra la idea de que las relaciones sexuales puedan ser exigidas en el matrimonio. Según Garin, todavía permanece “la creencia de que las personas tienen derecho a exigir relaciones sexuales, tanto en el matrimonio como en la vida en pareja. Esa idea debe desaparecer y dejar paso a la noción de consentimiento”.

Read more!