La infanta Elena ha reaparecido este jueves en Sevilla en el que ha sido su primer acto público desde el fallecimiento de su tía, la princesa Irene de Grecia, y lo ha hecho como madrina de honor de la pasarela de moda flamenca SIMOF. El evento, organizado por Raquel Revuelta, ha contado así con la presencia de la hermana mayor del rey Felipe VI en su inauguración.
Aunque la infanta ya había retomado su actividad cotidiana y su trabajo en la Fundación Mapfre tras la pérdida familiar, hasta hoy no se la había visto nuevamente en público. El retorno de doña Elena a un acto oficial se ha producido en un contexto marcado no solo por el luto personal, sino también por la conmoción causada por el reciente accidente ferroviario del día 18, que ha ensombrecido cualquier celebración prevista.
Según se ha podido comprobar en este reencuentro con los medios, la infanta ha optado por un estilismo sobrio para reflejar el momento que atraviesa la familia real, manteniendo en parte el luto al combinar un traje negro de raya diplomática con una blusa blanca de grandes botones. Este conjunto, de pantalón ligeramente ancho y chaqueta cruzada con cinturón, que es una alternativa a la clásica blazer, se ha completado con un bolso de Chanel.
El atuendo de la infanta Elena
El semiluto elegido por la infanta Elena ha dejado de lado los tonos vivos habituales en las propuestas de los diseñadores de moda flamenca presentes en SIMOF. No obstante, ha relajado levemente el luto estricto mediante algunos detalles en su atuendo. Destaca especialmente la elección de unos pendientes largos de plata y uno de sus característicos broches en forma de menina, pieza recurrente en su colección personal.
El conjunto de joyas de la infanta ha prestado especial atención al cuello, donde ha llevado dos collares: uno más corto, realizado en cadena de plata y con diversos colgantes, y otro más largo, formado por perlas de diferentes tamaños y colores. Esta mezcla de piedras preciosas, naturales y metales es un estilo que comparte con la reina Sofía, quien ha hecho de estos detalles una de sus señas de identidad.
El desarrollo del evento
En su papel de madrina de honor, la infanta Elena ha sido la encargada de cortar la banda inaugural, dando comienzo oficialmente a la cita más esperada del calendario de la moda flamenca. A diferencia de Rossy de Palma, que también figura como madrina, ha preferido mantener su atuendo habitual, a pesar de que en pasadas ediciones había optado por el traje de flamenca. De hecho, una de esas prendas fue utilizada el año pasado por su hija, Victoria Federica, durante el camino de El Rocío.
A lo largo del evento, la infanta Elena ha recorrido, junto a Raquel Revuelta, las instalaciones del Palacio de Congresos y Exposiciones de Sevilla. Se ha topado con artistas como Vanesa Martín y ha visitado varios puestos donde se exhibían mantones, abanicos y complementos característicos de la moda flamenca, marchándose del recinto con un par de bolsas y un clavel blanco, obsequio de los comerciantes participantes en SIMOF.
Este acto ha supuesto para la infanta Elena la oportunidad de retomar su agenda pública, mostrándose visiblemente sonriente y comprometida con la promoción de la moda flamenca. Antes de la apertura del primer desfile, se ha guardado un minuto de silencio en memoria de las víctimas del accidente ferroviario de Adamuz, en otra muestra de respeto ante los recientes acontecimientos.