El secretario de Estado de Trabajo, Joaquín Pérez Rey, ha anunciado este jueves que el Ejecutivo ha llegado a un acuerdo con los sindicatos, UGT y CCOO, para la subida del salario mínimo interprofesional (SMI) en 1.221 euros al mes en catorce pagas. Esto implica un aumento del 3,1%, es decir, de 37 euros más al mes y 518 euros extra anuales.
Aun así, la patronal no ha participado en la Mesa de Diálogo Social sobre el SMI. El secretario de Estado ha asegurado que desde el Ministerio de Trabajo han negociado y se han “dejado la piel” para que tanto la CEOE como Cepyme estuvieran hoy en el acuerdo. “Finalmente, no ha sido posible”, ha confirmado Pérez Rey en la rueda de prensa posterior a la Mesa de Diálogo, aunque les ha agradecido su trabajo en la mesa.
“Aquí ha habido una voluntad genuina de meter a la patronal en la senda del diálogo social, de los acuerdos, de la mutua comprensión. Hemos hecho todo lo posible por hacerlo y ni aun así ha sido posible”, ha afirmado Pérez Rey. Además, el secretario de Estado también ha confirmado que esta subida será con carácter retroactivo, por lo que entra en vigor desde el 1 de enero de 2026.
Trabajo garantiza que la subida del SMI no se perderá en absorciones salariales
Asimismo, el secretario de Estado ha añadido que el Ministerio que dirige Yolanda Díaz ha adquirido otro compromiso, y “va a llevar adelante” una modificación del actual decreto del SMI, con el objetivo de impedir que los complementos salariales puedan ser absorbidos, en línea con las demandas planteadas por los sindicatos.
En este sentido, Pérez Rey ha recalcado que “no es posible que la subida del salario mínimo se pierdan por el camino, no lleguen al bolsillo de las personas trabajadoras. Vamos a reformar las reglas de absorción y compensación”, y ha subrayado la necesidad de garantizar que el incremento llegue de forma efectiva a los trabajadores.
Según ha explicado el secretario de Estado, “no es de recibo que quien trabaja en condiciones de peligrosidad, quien necesita una especial atención, vea cómo esos complementos se absorben y compensan y quedan diluidos por la subida del salario mínimo interprofesional”.
Esta modificación se implementará mediante un Real Decreto destinado a la transposición de la directiva europea de salarios mínimos, sin necesidad de pasar por el Congreso, ya que, contrariamente a lo que sostiene la patronal, Trabajo cuenta con “fundamentos jurídicos sólidos” para realizarlo de esta manera y no mediante un anteproyecto de ley.
De igual manera, desde el Ministerio de Trabajo, “incorporaremos otros elementos que nos pide Europa, como lo que tiene que ver con el funcionamiento de la Comisión de Expertos del SMI”, ha confirmado Pérez Rey.
No se ha abordado el incentivo fiscal
Sin embargo, la mesa de negociación no ha tratado la propuesta del Ministerio de Hacienda de establecer un incentivo fiscal para las empresas mediante una reducción en la base imponible del Impuesto sobre Sociedades, diseñada para fomentar contrataciones con salarios superiores al SMI.
Aunque Trabajo preferiría indexar el SMI a los contratos públicos, Pérez Rey ha explicado que esta medida “no se ha tratado en la mesa de esta tarde, pues apenas unas horas después de conocerse y antes de ser formalizada, ha sido tachada de ‘trilera e intervencionista’ por la patronal”. “De manera que el Ministerio de Trabajo ha decidido no someter la propuesta de Hacienda a la mesa de diálogo social por considerar que era una pérdida de tiempo y aquí no estamos para perder el tiempo”, ha subrayado.
Con información de Europa Press.