Sara Carbonero ha vuelto al hospital después de su operación de urgencia durante su viaje en Canarias. La periodista, que ha optado por mantenerse alejada de declaraciones públicas acerca de su estado de salud, ha sido vista acudiendo a la Clínica Universitaria de Navarra acompañada de Raquel Perera, una de sus amistades más cercanas, según ha publicado la revista Semana.
Este nuevo paso dentro de su recuperación pone de manifiesto la continuidad del seguimiento médico que Carbonero recibe en uno de los hospitales de referencia donde ha sido tratada en los últimos años. Numerosos detalles de la situación de la comunicadora durante este comienzo de 2026 han salido a la luz a través de su entorno, dado que ella misma ha preferido guardar silencio sobre su evolución y los pormenores de su reciente operación.
A raíz de un fuerte dolor abdominal sufrido tras las celebraciones de fin de año en Lanzarote, donde viajó con su pareja, Jota Cabrera, y varios amigos, fue ingresada de urgencia e intervenida quirúrgicamente. Tanto sus familiares como sus allegados han insistido en desvincular este revés de salud del cáncer de ovario diagnosticado a Sara Carbonero en 2019.
Además, su entorno se ha encargado de aclarar que su ingreso en la Unidad de Cuidados Intensivos formó parte del protocolo médico y no respondió a ninguna complicación inesperada. Después de 11 desde la operación, el 13 de enero, recibió el alta hospitalaria y ha seguido su recuperación en Madrid, siempre apoyada por su círculo más cercano.
La visita médica de Sara Carbonero
La presentadora ha acudido acompañada de Raquel Perera, expareja de Alejandro Sanz, subrayando así la importancia que el núcleo de confianza tiene para Carbonero. Esta red de apoyo va más allá de la amistad habitual: figuras como Isabel Jiménez, considerada una hermana por la periodista, la propia Perera o Vanesa Martín, conforman un sostén esencial en su vida, especialmente en los momentos más delicados vinculados a la enfermedad.
En la Clínica Universitaria de Navarra fue donde Carbonero tuvo su seguimiento oncológico, tanto en la intervención de 2022 tras una recaída como las revisiones periódicas y diversos tratamientos tras su diagnóstico. Su presencia reciente junto a Perera en este hospital responde a la dinámica habitual de control médico y a la búsqueda de tranquilidad tanto para ella como para sus próximos.
Las amistades de Sara Carbonero
Durante los días posteriores a su estancia hospitalaria, la periodista apenas ha dado señales directas sobre su situación, salvo por una publicación en la que recomendaba el libro Pequeño tratado sobre la amistad. En la imagen compartida en sus redes sociales, destacaba la pregunta “¿Qué nos sostiene cuando todo parece derrumbarse? ¿Puede ser la amistad un refugio?“, un mensaje interpretado como un guiño a la relevancia de su círculo más cercano y al papel fundamental que desempeñan en el proceso de recuperación.
Sus amigas continúan mandando mensajes de apoyo y tranquilizadores. “Un sustillo ahí pero bueno, por suerte, está muy bien y ella sabe que la queréis muchísimo, todos la queremos muchísimo y bueno, ahí estamos”, ha dicho Vanesa Martín a Europa Press. “Son temas de salud, terceras personas, por mucho que seamos hermanas es muy complicado”, ha comentado Isabel Jiménez al citado medio abogando por la privacidad de su compañera.