Caminar como un pingüino: la técnica que recomiendan los expertos en rehabilitación para evitar caídas por la lluvia y la nieve de la borrasca Kristin

Los especialistas en rehabilitación recuerdan que las caídas “no son un asunto menor” y que pueden provocar secuelas graves

Vista de las calles de Torrelodones, Madrid, cubiertas de nieve por la borrasca Kristin (EFE/ Ismael Herrero)

España ha amanecido envuelta en una mañana de frío, lluvia, nieve y viento con gran parte de las comunidades autónomas en nivel rojo. La borrasca Kristin es ya la cuarta de gran impacto en solo semana y media y dejará a su paso una jornada “muy adversa”, según ha alertado la Aemet.

Las inclemencias climáticas suponen un riesgo para la salud del que quizá no mucha gente es conscientes. La lluvia, el hielo y el suelo mojado son el cóctel perfecto para las caídas en la calle, cuyo riesgo aumenta exponencialmente. Con él, también lo hacen las lesiones musculoesqueléticas que pueden terminar en una discapacidad temporal o incluso en secuelas permanentes, aseguran especialistas de la Sociedad Española de Rehabilitación y Medicina Física (SERMEF).

Aunque cualquier podemos sufrir un resbalón al caminar sobre un suelo mojado por la lluvia, la nieve o el hielo, está en nuestra mano extremar la precaución y protegernos de posibles lesiones. Para evitar las posibles caídas, la SERMEF recomienda una técnica: la caminata del pingüino.

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Para andar sobre un pavimento deslizante, caminar como lo haría un pingüino puede ser clave gracias a su utilidad y eficacia. “Esta forma de caminar desplaza ligeramente el centro de gravedad hacia adelante, aumentando la estabilidad”, aseguran.

Lo primero es flexionar un poco las rodillas y separar las manos. También es importante no llevar las manos en los bolsillos, un gesto muy frecuente en invierno pero que compromete el equilibrio. Después, extender los brazos para ganar equilibrio, como las alas de estos animales.

Ello se complementa con una serie de pasos cortos, evitar caminar de puntillas y apoyar toda la planta del pie en cada paso que damos. Además, inclinar ligeramente el tronco hacia adelante ayuda a adaptar la marcha al terreno.

Esta técnica debe aplicarse no solo cuando vemos hielo o charcos de agua en la calzada, sino “también cuando se sospeche que el suelo pueda estar congelado: zonas sombrías, rampas, pasos peatonales o accesos a edificios son puntos habituales de riesgo”.

La borrasca Kristin comienza a dejar sus primeras nevadas en varias ciudades de la capital, cubriendo de blanco parques, calles y tejados.

La borrasca Kristin aumenta el riesgo de las caídas

La caminata del pingüino es una verdadera técnica de protección y prevención, pues las caídas no son un asunto menor. “Aunque a menudo se asumen como incidentes cotidianos y casi inevitables, las caídas tienen un impacto considerable sobre la salud y suelen infravalorarse, especialmente entre las personas mayores o en quienes arrastran patologías que afectan al equilibrio o a la fuerza muscular”.

Desde la SERMEF subrayan que “un impacto contra el suelo, aunque parezca leve, puede traducirse en fracturas de muñeca o codo, habituales por los reflejos de protección al caer, además de otras lesiones articulares, musculares o de columna”.

“No solo generan dolor y limitación inmediata. Muchas veces obligan a periodos prolongados de inmovilización, rehabilitación y posterior readaptación. En pacientes mayores, una caída puede desencadenar un deterioro súbito del nivel de autonomía previo, afectar a la marcha, reducir la confianza al caminar o dificultar tareas básicas del día a día”, señalan.

Para estos profesionales, “es clave trasladar a la población que las caídas no son un asunto menor: evitar una sola puede ahorrarle a una persona semanas, meses o incluso años de consecuencias”.

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