Entrar a una casa y ver que todo está limpio da una sensación de alivio instantánea y es la mejor presentación posible. Además, no es solo una cuestión estética, pues influye en cómo respiramos, cómo dormimos y hasta en cómo pensamos.
En muchos casos, la gente cree que hay que comprar productos extremadamente caros para que tu hogar quede reluciente y huela bien. Sin embargo, hay diferentes métodos caseros que funcionan muy bien, y uno de ellos es mezclar el bicarbonato de sodio con hojas de laurel.
Según explica Non Solo Festa, web especializada en consejos de limpieza y decoración, esta combinación tiene numerosos beneficios. El bicarbonato de sodio actúa como agente limpiador y neutralizador de olores, mientras que el laurel aporta compuestos naturales que ayudan a combatir bacterias y hongos, además de ofrecer frescura. Esta mezcla es muy versátil y fácil de preparar, lo que la convierte en una alternativa perfecta para el cuidado del hogar.
Cómo usar esta mezcla en casa
La mezcla de laurel y bicarbonato puede usarse de diversas formas. Para eliminar olores, basta con colocar una cucharada en una bolsa de tela dentro de la nevera, la despensa o en el cubo de basura.
Si lo que quieres es limpiar superficies como encimeras, fregaderos o azulejos, solo hay que espolvorear la mezcla y pasar un paño húmedo. También puede utilizarse como ambientador natural, dejando la preparación en un recipiente abierto. Sirve para dormitorios, baños e incluso para el salón.
Otra opción consiste en colocar la mezcla en cajones o armarios, ya que ayuda a evitar que la ropa absorba olores y contribuye a repeler insectos. Para perfumar el ambiente, se puede colocar junto a radiadores o estufas, o incluso quemar algunas hojas junto al bicarbonato en un recipiente resistente al calor.
Beneficios adicionales del laurel
Además de su función en la limpieza, el laurel se relaciona con propiedades digestivas, ya que sus aceites esenciales favorecen el bienestar estomacal. Los compuestos antioxidantes y antiinflamatorios presentes en sus hojas pueden fortalecer el sistema inmunológico. En infusiones o vapores, el laurel también es utilizado para aliviar la congestión nasal y molestias respiratorias.
Cómo preparar y conservar la mezcla
Para obtener la mezcla, se recomienda secar bien cinco o seis hojas de laurel y triturarlas hasta que queden finamente picadas o en polvo. Después, se mezclan con dos cucharaditas de bicarbonato de sodio en un recipiente. Lo ideal es guardar la preparación en un frasco cerrado, en un lugar seco, para mantener sus propiedades intactas y lista para usar cuando sea necesario.
Por otro lado, es fundamental asegurarse de que las hojas de laurel estén completamente secas antes de triturarlas. De este modo, se evita la aparición de moho y se garantiza una mayor durabilidad de la mezcla, sin riesgo de que se deteriore con el paso del tiempo.
Si se prefiere un aroma más intenso, se pueden añadir unas gotas de aceite esencial de laurel a la mezcla antes de guardarla. De este modo, la preparación conservará su olor y eficacia durante más semanas.