El accidente ferroviario registrado el domingo 18 de enero en Adamuz, Córdoba, provocó la muerte de 45 personas. El siniestro se produjo cuando un tren Alvia, que tenía destino Huelva, colisionó con los últimos vagones de un Iryo que circulaba en dirección a la capital y que descarriló a la altura del municipio cordobés. Las causas del descarrilamiento todavía se investigan.
Trabajos de retirada y limpieza en la zona del siniestro
En la zona del accidente, los equipos especializados continúan con la retirada de los restos de ambos trenes y la limpieza de las vías. Los vagones más dañados se desmontan para su traslado en plataformas, mientras que aquellos en mejor estado se preparan para ser remolcados. Según fuentes de Adif, tras la retirada de los restos se evaluarán los daños para comenzar la reconstrucción de los tramos afectados, con el objetivo de restablecer la circulación de trenes de alta velocidad entre Andalucía y Madrid.
El operativo se puso en marcha el jueves después de localizar a las dos últimas víctimas desaparecidas. Ese mismo día se cerró el Centro de Atención a Familiares, que había estado funcionando en dos ubicaciones distintas; y la Junta de Andalucía desactivó el Plan de actuación territorial médico forense tras la entrega de los cuerpos. El consejero de Sanidad, Presidencia y Emergencias, Antonio Sanz, comunicó la desactivación del Plan Territorial de Emergencias de Protección Civil, operativo desde la noche del accidente. El apoyo psicológico a familiares, víctimas y trabajadores implicados continuará de manera indefinida a través de las Unidades de Salud Mental de la Junta.
Así, cinco de los vagones del tren Iryo que no descarrilaron en el accidente ferroviario del pasado domingo en Adamuz (Córdoba) están siendo trasladados desde la zona del siniestro hacia Madrid, remolcados por una locomotora de Adif a través de la propia vía férrea.
Por su parte, los otros tres vagones del Iryo que sí descarrilaron y presentan mayores daños permanecen en el área del accidente, aunque ya apartados de las vías de alta velocidad y sin que, por ahora, se haya programado su retirada.
Respecto al Alvia, el otro tren implicado en el siniestro, ya no quedan vagones sobre las vías, a excepción de algunos restos de los que sufrieron daños más graves tras el choque y posterior descarrilamiento.
Las labores de retirada de restos y limpieza del entorno de las vías continúan, pasos necesarios antes de iniciar la reposición de los tramos de vía afectados o arrancados como consecuencia del descarrilamiento inicial del Iryo y el impacto con el Alvia.
La CIAF plantea una fractura previa en la vía como posible causa del descarrilamiento
La Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) indicó que “se puede plantear la hipótesis de que la fractura del carril se produjo con anterioridad al paso del tren Iryo siniestrado y, por lo tanto, al descarrilamiento”. Según la CIAF, “las muescas encontradas en las ruedas del Iryo y la deformación observada en la vía son compatibles con el hecho de que el carril estuviese fracturado”.
La comisión subrayó que estas hipótesis son provisionales y pendientes de verificación mediante pruebas adicionales. El primer informe preliminar de la Guardia Civil, entregado al Tribunal de Instancia plaza número dos de Montoro, recoge 2.500 fotografías, las cajas negras de ambos trenes y declaraciones del maquinista del Iryo, de tripulantes y de pasajeros. Además, se han solicitado imágenes de las cámaras del apeadero de Adif y de los vagones. El fragmento de vía desprendido se analizará en un laboratorio especializado de la CIAF; y las cajas negras serán analizadas en presencia tanto de la Guardia Civil como de la CIAF por su relevancia para la investigación judicial y técnica.
En el ámbito judicial, el juzgado de Montoro ha recibido diez denuncias y siete personaciones de afectados. El presidente del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, Lorenzo del Río, declaró que “va a ser un goteo permanente”, y anticipó un importante trabajo procesal con la intervención de hasta tres jueces. Del Río destacó que “han estado en el juzgado desde el primer momento con un refuerzo que se hizo de dos funcionarios”, y consideró que “el resultado dentro del dolor y del tiempo que han tenido que esperar ha sido correcto”. La Fiscalía de Córdoba, por su parte y en contradicción con la Guardia Civil, ha pedido al tribunal que no se declare el secreto de las diligencias previas, aunque dejó abierta la posibilidad de solicitarlo si la evolución del caso lo requiere.