Tras ciertas emisiones en 2021, el Tribunal de Cádiz ha ratificado la condena que obliga tanto a Mediaset como a Kiko Hernández a indemnizar con 220.000 euros a Julia Janeiro por haber vulnerado su honor, su intimidad y su imagen. La hija de Jesulín de Ubrique y María José Campanario ha visto reconocidos sus derechos tras el acoso mediático que padeció al alcanzar la mayoría de edad.
Numerosos programas de la cadena se centraron en su vida privada e incluso en detalles de su etapa escolar. Según ha recogido la sentencia, esta exposición forzó a la joven a mudarse para escapar del acoso mediático, una circunstancia agravada por el hecho de encontrarse recién cumplidos los 18 años.
En el fallo, la Audiencia Provincial de Cádiz con sede en Jerez de la Frontera ha desestimado los argumentos de los demandados y ha recordado que factores como contar con más de 200.000 seguidores en Instagram y ser hija de personajes famosos no justifican la intromisión en su privacidad.
Las emisiones de ‘Sálvame’
El tribunal ha especificado que las informaciones difundidas por Mediaset y Kiko Hernández en hasta 18 episodios del programa Sálvame, así como en otras emisiones de Socialité, iban desde especulaciones sobre la vida social y escolar de Janeiro hasta la difusión de rumores de delitos o consumo de estupefacientes, “sin que se probara la veracidad de tales afirmaciones”.
La demanda, presentada por Averum Abogados bajo la dirección de Mario Bonacho, ha logrado que se ratifique la sentencia previa del juzgado de Arcos de la Frontera. En ella se establece la obligación de indemnizar con 190.000 euros por parte de Mediaset y 30.000 euros a cargo de Kiko Hernández. La resolución también ha dictaminado la necesidad de eliminar el contenido emitido, si bien concede únicamente una rebaja en los intereses acumulados y no en la cuantía principal solicitada por la demandante.
La madre, María José Campanario, que actualmente participa en El Desafío, compareció en el juicio y ha confirmado “la inquietud, impotencia, zozobra y angustia” que su hija experimentó ante la persecución sufrida de parte de las cámaras de la cadena. Mario Bonacho, el responsable legal del caso, ha señalado que “una frase muy paradigmática de este juicio fue que ser un personaje público no se hereda, no puede ser considerada un personaje público porque sus padres lo fueran”, en declaraciones a verTele.
El seguimiento a Julia Janeiro
Sin las limitaciones que existen al tratar con menores de edad, la prensa rosa incrementó las informaciones sobre aspectos personales de Janeiro, incluidas las que Socialité trató de difundir con maniobras como la cuenta atrás para “despixelar” las imágenes de su perfil. Según se desprende de la sentencia, muchos de estos programas reconstruyeron vivencias y hechos relativos tanto a su presente como a su pasado cuando era menor de edad, carentes de respaldo y sin contrastar.
Respecto al alcance en redes sociales de Julia Janeiro, identificada como Juls Janeiro en Instagram, la sentencia sostiene que “que la misma sea influencer no suscita por sí sola ningún interés mediático”. Además, ha precisado el tribunal que su cuenta es “ajena a la vida personal, familiar y sentimental”, por lo que no pueden “emitirse opiniones o realizarse comentarios sobre la vida privada del titular de la cuenta y carentes de cualquier interés o relevancia pública en un medio de comunicación”. La sentencia todavía no es firme y se podrá recurrir.