Carlos III arranca el año con un proyecto ambicioso: convertir parte de su patrimonio en Escocia en el escenario soñado para bodas y eventos de alto nivel. Tras unos meses de estudio, el monarca ha dado luz verde a una inversión de 8,7 millones de dólares para transformar el ala este de la histórica Dumfries House en la flamante King’s Hall, que verá la luz en el verano de 2027.
Esta apuesta no solo supone la modernización de un palacio de más de trescientos años, sino también la creación de un referente para celebraciones exclusivas.
La iniciativa está liderada por The King’s Foundation, la organización benéfica que el propio Carlos fundó en 1990, y persigue además impulsar el empleo, la formación y el desarrollo sostenible en la región de East Ayrshire.
Un proyecto millonario que revitalizará la zona
La nueva King’s Hall ocupará 430 metros cuadrados, con un salón principal de 280 metros cuadrados, y tendrá capacidad para acoger hasta 200 invitados. El espacio, que sustituirá al actual pabellón de eventos, ha sido diseñado para integrarse con la arquitectura original de Robert Adam, respetando el carácter y la historia del edificio.
Desde la fundación han explicado que la sala permitirá responder a la creciente demanda de eventos de lujo, mientras que los beneficios obtenidos de su alquiler y de la venta de entradas se destinarán a financiar los programas educativos y comunitarios de la organización. Actualmente, más de 10.000 personas al año participan en las actividades de la fundación, que abarca desde talleres medioambientales hasta iniciativas sociales para la población local.
Para el propio Carlos III, la transformación de Dumfries House es la culminación de un sueño: en 2007, el entonces príncipe intervino para salvar la finca, con el objetivo de convertirla en motor cultural, educativo y económico de la zona. Ahora, la apertura de la King’s Hall refuerza ese compromiso, multiplicando las posibilidades de uso del recinto y permitiendo hasta seis grandes celebraciones por semana, frente a los uno o dos eventos actuales.
El proyecto también destaca por su apuesta por la sostenibilidad. La nueva ampliación y el edificio principal contarán con bombas de calor y calderas de biomasa para su climatización, y los menús de los eventos apostarán por productos orgánicos y de proximidad, en línea con el interés del rey por la alimentación saludable y el respeto al entorno.
“Nuestra ambición es que la King’s Hall se convierta en el destino elegido para bodas y eventos privados de lujo, tanto a nivel nacional como internacional”, ha declarado Evan Samson, gerente de Dumfries House para la fundación. El objetivo, añade, es ofrecer a los invitados el acceso a una residencia histórica, al mismo tiempo que se generan oportunidades de empleo y formación para la comunidad local.
Desde la fundación, Gordon Neil subraya el impacto social del nuevo espacio: “La King’s Hall será un verdadero testimonio del legado de Su Majestad en Dumfries House y del valor que tiene para la educación y el empleo de la región”. La inauguración está prevista para julio de 2027. Hasta entonces, el equipo de Dumfries House ultima los detalles para ofrecer a futuros novios y organizadores de eventos un entorno que combina la grandeza histórica con la innovación y el compromiso social impulsados por Carlos III.