La amenaza en España “es baja”. Los narcos no están, de momento, interesados en los nitazenos, una familia de opioides sintéticos 500 veces más potente que la heroína y mucho más letal que el fentanilo. El último informe que ya está en manos de la Delegación del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas, dependiente del ministerio de Sanidad, deja claro que no ha habido casos de sobredosis por este producto en nuestro país y que el único riesgo que podría presentarse es que “algún pequeño narcotraficante decidiese adulterar heroína con nitazenos”. Fuentes policiales consultadas por Infobae España coinciden en el diagnóstico. “Afortunadamente, no hay peligro a día de hoy. Los narcos no son tontos. No quieren quedarse sin los clientes, su fuente de financiación”.
Sanidad encargó este informe a Episteme Social, una plataforma internacional de investigadores científicos. La Agencia Europea de Drogas (EMCDDA) ya ha lanzado varias alertas tras contabilizar 305 vinculadas a su consumo en 2023 en ocho países: Estonia, Letonia, Finlandia, Suecia. Noruega, Irlanda, Reino Unido y Francia. Los nitazenos derivan del etonitazeno, una molécula desarrollada en 1957 por la farmacéutica suiza Ciba AG, que nunca llegó al mercado debido a sus efectos neurotóxicos extremos. Durante más de seis décadas permaneció olvidada (nunca se han utilizado en la medicina clínica debido a su considerable riesgo), pero el crimen organizado la rescató tras la pandemia. Se presentan en forma de polvo y se miden en microgramos, lo que complica su manejo y aumenta el riesgo de sobredosis.
El informe encargado por Sanidad revela que desde que el Gobierno chino restringió en 2019 la producción de fentanilos, “la industria química legal cambió su enfoque hacia los nitazenos, resucitando investigaciones de décadas anteriores”. Así, los nitazenos han sustituido al fentanilo “como respuesta a la demanda en América del Norte. Desde 2013, se ha establecido una relación de suministro entre China y los cárteles mexicanos, exacerbando la crisis de opioides en EEUU y Canadá”. “Se presentan como polvos blancos, cápsulas o pastillas, y en muchos casos se mezclan con heroína, cocaína o benzodiacepinas falsificadas, sin que el consumidor lo sepa”, señalan las fuentes policiales antes mencionadas. “Pero reiteramos que de momento no hay presencia en nuestro país”. Según el último informe del ministerio del Interior (de 2024) el año pasado se decomisaron 22 gramos de fentanilo (un 1.341% más que el año anterior) y por primera vez 66 gramos de metilfentanilo. Nada de nitazenos. Aunque bien es cierto que en 2022 se detectó etonitazepino y en 2023, protonitazeno.
Los tipos más comunes son isotonitazeno, metonitazeno, npirrolidino etonitazeno y etilenooxinitazeno. Algunos de ellos pueden ser hasta 100 veces más potente que la morfina y 10 veces más fuerte que el fentanilo. Una cantidad equivalente a un gramo de sal basta para provocar un paro respiratorio inmediato. El problema es que en la mayoría de países europeos aún no están incluidos en las listas de estupefacientes fiscalizados, lo que significa que su distribución no es un delito. Entre 2023 y 2024, se registraron 1.751 ofertas de nitazenos en 15 criptomercados. “Los grupos criminales de bajo nivel son responsables de los brotes de sobredosis en Europa, utilizando nitazenos para adulterar otras drogas”, señala el informe de Sanidad. En España, la disponibilidad estable de heroína afgana y su cosecha en aumento reduce el interés en el consumo de opioides sintéticos como los nitazenos. En 2024 se decomisaron 129 kilos de heroína en España, un 60% menos que el año anterior.
El negocio está en la heroína
Los narcos no están interesados porque el negocio está en la heroína, no en los opioides sintéticos, recalca el informe de Sanidad. “En el caso de que dejasen de disponer de heroína, es probable que se dedicasen a otros negocios criminales, pero difícilmente a los opioides sintéticos. Los nitazenos carecen de demanda y los márgenes de beneficio son modestos si los comparamos con la heroína. Además, las grandes bandas criminales de la heroína son turcas. Unas bandas patriarcales y sectarias. Difícilmente los patriarcas de la heroína trucos entablarían negocio con China porque consideran que el gigante asiático oprime a los uigures, un pueblo túrquico que consideran hermano”.
Los expertos que han elaborado el informe concluyen que la amenaza de los nitazenos en 2025 para la salud pública española es relativamente baja. “La principal amenaza para España es que algún traficante de pequeña escala pueda adulterar una partida de heroína con nitazenos. De momento carecemos de antecedentes. Y, este escenario se presenta remoto, a la vista de los acontecimientos sucedidos en Europa, y de no disponer tampoco de ningún antecedente con los fentanilos. Debemos mantener los sistemas de vigilancia para poder dar respuesta a su hipotética irrupción”.
El margen de seguridad de los nitazenos es mínimo. Solo unas decenas de microgramos diferencian la dosis activa de la dosis mortal. En algunos nitazenos, la dosis activa en unas personas es la dosis mortal en otras. “Emplear los nitazenos como adulterantes de otras drogas implica un gran peligro, a la vista están los brotes de sobredosis acaecidos en los últimos dos años. Por tanto, las evidencias muestran a los traficantes que los nitazenos son unos opioides sintéticos demasiado peligrosos como para emplearlos de adulterantes de otras drogas. En 2025, los brotes de sobredosis en Europa, más allá de los países Bálticos, han sido inexistentes. Lo que a nuestro parecer es indicador que los traficantes han empezado a abandonar los nitazenos como adulterante", es una de las conclusiones del informe.
Las dosis de los nitazenos se miden en microgramos, es decir, mil microgramos es un miligramo. Una unidad de medida que hace casi imposible cualquier manejo por parte de las personas consumidoras. La dosis de cualquier nitazeno es extremadamente baja. La dosis mortal del isotonitazeno lo es a partir de 200 microgramos. Estas dosis permiten los envíos discretos de miles de dosis. Con diez gramos, por ejemplo, lo que pesa un azucarillo, los traficantes obtienen 50.000 dosis de isotonitazeno. La dosis mortal del etonitazeno está también en los 200 microgramos, la del metonitazeno en 400 microgramos y la del protonitazeno en 250 microgramos. Es decir, cantidades inferiores a un miligramo, casi imperceptibles al ojo humano. “En consecuencia, no existe dosis segura para los nitazenos y el riesgo de sobredosis mortal es extremadamente elevado”.