El pasado 18 de septiembre de 2021, poco después de la medianoche, un vehículo Mercedes vinculado a un miembro de la Cámara de Representantes de Bélgica fue captado por un radar-tramo circulando a 172 km/h durante más de seis kilómetros, cuando la velocidad máxima permitida era de 120 km/h. A pesar de la gravedad de la infracción, no se ha impuesto ni suspensión de permiso de conducir ni multa alguna, lo que ha desatado la indignación social.
Según una información adelantada por el diario belga Le Vif, posteriormente confirmada por Het Laatste Nieuws, el automóvil, registrado a nombre de Mercedes-Benz Financial Services, estaba en uso por el partido político Movimiento Reformador (MR) y, en particular, había sido puesto a disposición de su presidente, el liberal francófono Georges-Louis Bouchez. El radar-tramo determinó una velocidad media corregida de 161 km/h.
Una infracción de este tipo conlleva habitualmente la suspensión inmediata del permiso de conducir y una multa que puede alcanzar los 4.000 euros. Sin embargo, en este caso, el procedimiento no avanzó porque nunca se identificó al conductor responsable. El líder del MR ya disponía entonces de un chófer, pero a veces conducía él mismo, sobre todo para ir a su casa en la localidad de Mons.
La Justicia exige la identificación del conductor, pero el ministerio se niega
La legislación belga exige que el gestor del vehículo, en este caso el MR a través de su asociación con la empresa ASBL GAL (Gestión y Acción Liberal), comunique la identidad del conductor en un plazo de quince días. Esta obligación no se cumplió ni por parte del partido ni del ministerio.
Como consecuencia, Jean-Philippe Rousseau, secretario administrativo del MR, fue procesado únicamente por no haber comunicado la identidad del conductor. En noviembre de 2024, el tribunal de policía de Hainaut emitió una declaración de culpabilidad por negligencia, pero no impuso ninguna otra sanción.
Por su parte, la ASBL GAL ha sido absuelta debido a la prescripción del caso, y ningún conductor recibió sanción alguna. Esta situación resulta especialmente incómoda, dado que Georges-Louis Bouchez había sostenido hasta ese momento que “las multas siempre son pagadas por los autores”, según declaraciones recogidas por el medio Autonews.
Este episodio no es el único en el que el presidente del partido se ha encontrado en el centro cde la polémica por el uso de vehículos vinculados a su formación. Según una pasada revelación de Le Vif, el partido utilizó una tarjeta de estacionamiento para personas con movilidad reducida para este mismo vehículo, que estuvo estacionado regularmente frente a la casa del líder de MR durante el pasado año 2024.