En España, el abandono de mascotas sigue siendo un problema persistente. Según el Estudio de Abandono y Adopción 2024 de la Fundación Affinity, en 2023 se recogieron más de 286.000 perros y gatos. Aunque el número de animales recogidos por entidades protectoras ha descendido de forma moderada desde 2008, la cifra se mantiene alta, con 170.712 perros y 115.970 gatos abandonados. Los datos reflejan la importancia de reflexionar antes de aventurarse y de saber que una mascota es un ser vivo dependiente del que uno debe hacerse cargo durante toda su vida. Las mascotas no deben llegar a la familia como fruto de un capricho repentino y pasajero, sino de una decisión meditada y consciente.
Tener un animal de compañía implica asumir una responsabilidad a largo plazo. Una mascota requiere cuidados, atención y recursos durante toda su vida. Antes de dar este paso, es fundamental reflexionar sobre la capacidad de atender estas necesidades y adoptar un compromiso real para evitar situaciones de abandono o pérdida. “Él no lo haría”, repiten decenas de campañas que apelan a la responsabilidad, pero también a la empatía. Por ello, la clínica veterinaria Hill’s recomienda tener en cuenta los siguientes aspectos antes de tomar la decisión de adoptar:
Valora tu tiempo y tu estilo de vida
Antes de incorporar una mascota al hogar, analiza si podrás dedicarle la atención diaria que necesita. Los animales requieren paseos, juegos, limpieza, alimentación y cuidados veterinarios. Evalúa si tus horarios laborales y compromisos personales te permiten ofrecerle ese tiempo de calidad.
Consulta con todos los miembros del hogar
La convivencia con una mascota afecta a todo el entorno familiar. Es importante que todos los integrantes de la familia estén de acuerdo con la adopción y comprendan las responsabilidades que implica. Una comunicación clara evita conflictos y asegura una mejor adaptación del animal.
Calcula los gastos asociados
Adoptar un animal supone un compromiso económico. Considera los gastos habituales, como alimentación, vacunas, desparasitaciones y revisiones periódicas. Prevé también posibles emergencias veterinarias, así como accesorios y elementos de enriquecimiento que mejoren su bienestar.
Infórmate sobre la especie y la raza
Cada tipo de animal tiene necesidades y características propias. No todos los perros, por ejemplo, requieren el mismo nivel de actividad o espacio. Investiga previamente sobre la especie, la raza, el tamaño y el temperamento del animal que te interesa para asegurar una elección adecuada a tus circunstancias.
Asegura un espacio adecuado
El entorno donde vivirá la mascota debe ser seguro y adecuado a su tamaño y necesidades. Un animal activo necesita espacio para moverse, mientras que uno de menor tamaño puede adaptarse mejor a viviendas pequeñas. Asegúrate de que el hogar esté preparado para recibirlo, eliminando riesgos y habilitando zonas de descanso.
Planea el periodo de adaptación
Los primeros días en un nuevo hogar pueden generar estrés e incertidumbre en la mascota. Resérvate tiempo suficiente para acompañarla, facilitar su adaptación y enseñarle las normas de la casa. La paciencia y la constancia son fundamentales en esta etapa.
Identifica a la mascota
La identificación mediante microchip es obligatoria y esencial para poder recuperarla en caso de pérdida. Mantén actualizados los datos de contacto en el registro correspondiente y coloca una placa identificativa en su collar.
Contempla las vacaciones y ausencias
Reflexiona sobre quién podrá hacerse cargo de la mascota durante tus vacaciones, viajes o ausencias prolongadas. Infórmate acerca de servicios de residencias, cuidadores o amigos de confianza que puedan ayudar en esas situaciones.
Cumple la normativa vigente
Infórmate sobre la legislación local y las ordenanzas municipales respecto a la tenencia de animales. Estas normas pueden incluir la obligatoriedad de inscripción en registros, vacunaciones, uso de correa y bozal, o limitaciones a determinadas razas.
Comprométete a largo plazo
La adopción implica una responsabilidad que puede durar muchos años, según la esperanza de vida del animal. Antes de decidir, ten presente que será necesario atenderlo, cuidarlo y acompañarlo a lo largo de toda su vida. Solo adopta si puedes asumir ese compromiso a largo plazo.