El calor que afecta a diversas regiones de Europa ha vuelto a poner el foco sobre los riesgos de los baños en zonas no vigiladas. El pasado sábado, dos adolescentes de 14 y 15 años murieron ahogados en una zona francesa y prohibida para zambullirse a orillas del río Loira, cerca de Unieux. La tragedia ha conmocionado a la comunidad local y reabre el debate sobre la necesidad de adoptar precauciones cuando suben las temperaturas y aumentan las visitas a estos espacios naturales.
De acuerdo con el medio La Dépêche, las víctimas formaban parte de un grupo de unos quince chicos que decidieron acudir a este río para combatir las altas temperaturas, según han confirmado fuentes oficiales y la prefectura del Loira. Lo que pretendía ser una jornada de diversión terminó en drama: uno de los jóvenes se arrojó al agua desde una roca y rápidamente tuvo problemas para regresar a la orilla. Su amigo saltó para intentar ayudarle, pero ambos se hundieron en el agua y la fuerza de la corriente.
Un rescate sin éxito
Fue el grupo de compañeros quien alertó a los servicios de emergencia tan pronto como comprendieron la gravedad de la situación. Los bomberos, movilizados rápidamente, localizaron los cuerpos sin vida de los dos adolescentes a siete y diez metros de profundidad. Pese a los esfuerzos de reanimación realizados en el lugar para uno de los menores y el traslado de emergencia con helicóptero paramédico para el otro, ninguno pudo sobrevivir.
La Dépêche también ha recogido que el alcalde de Saint-Étienne, Gaël Perdriau, y el prefecto del Loira han expresado su consternación e hicieron un llamamiento público a la prudencia en estos días de altas temperaturas, cuando aumenta la tentación de buscar alivio en ríos y embalses a falta de playa cercana. El Hospital Universitario Saint-Étienne ha anunciado, además, la apertura de una unidad de apoyo psicológico para atender a los familiares de las víctimas y a los jóvenes testigos del incidente.
El riesgo de los ahogamientos en verano
La llegada del verano incrementa cada año el número de ahogamientos, especialmente en niños y adolescentes. Los expertos advierten que bañarse en zonas no habilitadas eleva el peligro debido a la ausencia de socorristas, la imprevisibilidad de corrientes o la profundidad desconocida. En España, organismos como la Real Federación Española de Salvamento y Socorrismo insisten en la importancia de seguir normas básicas de seguridad: escoger playas y piscinas vigiladas, respetar las banderas y señales, y no sobreestimar las propias capacidades acuáticas.
Las situaciones de calor extremo, como la actual en Francia, llevan a muchas personas a buscar lugares apartados, sin servicios de emergencia a mano. Cada verano, este patrón provoca tragedias similares a la ocurrida en el Loira, recordando la necesidad de una mayor educación preventiva y la vigilancia de las autoridades.
El verano pasado, el número de personas fallecidas por ahogamiento en España ascendió a 248 entre junio y agosto, según cifras oficiales del Ministerio del Interior y Cruz Roja. Durante todo el año 2023, se registraron 415 muertes por esta causa. Los datos destacan que la mayoría de los incidentes mortales ocurrieron en espacios naturales no vigilados y que gran parte de las víctimas eran menores de edad o personas mayores.