Vivienda inaccesible y precariedad laboral: la ecuación que marca los problemas de salud mental de los jóvenes

Un estudio del Consejo de la Juventud y Oxfam muestra que el 55% de las personas jóvenes con carencias materiales severas tienen problemas de salud mental frente al 37% de quienes no tienen

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Una persona en una sesión de terapia en una imagen de archivo. (Infobae)
Una persona en una sesión de terapia en una imagen de archivo. (Infobae)

Los problemas de acceso a la vivienda y el aumento de los costes de vida, acompañados por los trabajos precarios y mal pagados, afectan a los jóvenes españoles de lleno y condicionan su salud mental. Es una de las principales conclusiones del informe Equilibristas: las acrobacias de la juventud para sostener su salud mental en una sociedad desigual, elaborado por el Consejo de la Juventud de España y Oxfam Intermón, que pone cifras al estío al que se enfrenta los españoles de desde los 16 hasta los 29 años.

El estudio, que se ha realizado a partir del cruce de datos estadísticos de informes del Centro Reina Sofía de Fad Juventud, del Instituto Nacional de Estadística (INE), de Eurostat y de la Seguridad Social, revela que el 55,6% de las personas jóvenes con carencias materiales severas tienen problemas de salud mental frente al 37,7% de quienes no tienen estos problemas económicos. Su salud mental también está marcada por el trabajo y el estudio y la combinación de ambos: 59,4% en la juventud que estudia y trabaja a la vez declara tener problemas de salud mental, frente al 35,3% que tan solo estudian.

Productivismo y cambio climático

En análisis disecciona los factores que las personas jóvenes asocian a la salud mental y lo primero que destaca es la enorme relevancia de los elementos sociales y estructurales. Consideran que las desigualdades sociales y la precariedad socioeconómica están generando y agudizando los problemas de salud mental frente a otro tipo de factores que puedan situarse en el plano psicológico asociado a la personalidad o a hábitos nocivos, como el consumo de drogas.

Entre estos factores estructurales, como generadores de problemas de malestar emocional y salud mental, los jóvenes destacan los siguientes: la dificultad de acceso al empleo en condiciones dignas; el acceso a la vivienda; la incertidumbre provocada por numerosos cambios externos, por un ritmo de vida acelerado, el productivismo y la alta competitividad o los impactos actuales y futuros producto del cambio climático.

“Para la generación de personas jóvenes es complicado soñar con un futuro estable, ya que tiene que lidiar con la precariedad laboral, la temporalidad y el desempleo, vive en un constante estado de desequilibrio económico” señala Raquel Checa, responsable del programa Desigualdad Cero de Oxfam Intermón.

Sin acceso a terapia

El principal método al alcance los jóvenes para tratar esos problemas se encuentra en la ayuda psicológica, pero no está al alcance de todos. Solo el 17% de los jóvenes declaran haber sido atendidos por especialistas de la sanidad pública en menos de un mes, y el 37,8% afirma que no busca ayuda profesional privada debido al coste. “Recibir terapia privada no es asequible para muchas personas, ya que dos sesiones mensuales representan el 15% del salario mediano de una persona joven”, exponen.

Las limitaciones del sistema público sanitario y la precariedad laboral de gran parte de las personas jóvenes hacen imposible recibir un tratamiento adecuado, por lo que nos encontramos en un círculo vicioso donde aquellas personas con peores condiciones económicas sufren una peor salud mental y, a la vez, no tienen recursos sanitarios a su alcance para tratar dichos problemas de salud.

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