Un divorcio millonario, una maleta sospechosa y una posible pena de muerte: las claves del caso Ana María Henao

La Policía centra la búsqueda del cadáver de la empresaria desaparecida en Madrid mientras el FBI presiona para que su marido, David Knezevich, confiese el crimen

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Ana María Henao y su marido, David Knezevich. (Cedida)
Ana María Henao y su marido, David Knezevich. (Cedida)

El caso Ana María Henao es de esos que sorprenden a los investigadores más experimentados. La Policía y el FBI creen que esta empresaria colombo-estadounidense con éxito en los negocios fue asesinada por su todavía marido, David Knezevich, por hacerse con el patrimonio, superior a los 15 millones de dólares, que ambos compartían.

Por el momento, Knezevich está encarcelado de forma provisional en Miami, donde fue detenido al aterrizar el pasado sábado en un vuelo procedente de Serbia, su país natal y donde se había refugiado desde la desaparición de su esposa, que se mudó a Madrid atormentada por el divorcio. Hasta ese viaje revela la ambición económica que lo llevó, sospechan los investigadores, a matar a Ana María. Y es que pese a saberse el principal sospechoso, voló al país donde el FBI recababa todo tipo de pruebas contra él.

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Por el momento, la agencia federal de investigación le imputa un cargo por secuestro, aunque fuentes del caso aseguran a Infobae España que los agentes tienen en su poder pruebas por las que David Knezevich podría ser acusado de un asesinato con premeditación, según la legislación penal estadounidense. La prioridad de la Policía Nacional y el FBI es dar con el cadáver de Ana María Henao, que su marido habría transportado en una maleta de grandes dimensionen antes de deshacerse de él.

El detenido viajó desde Belgrado (Serbia) hasta Madrid en un coche alquilado. Una vez en la capital de España, las cámaras de seguridad del edificio donde vivía la desaparecida le captaron tratando de tapar sus lentes rociándoles un espray de pintura negra. Para evitar ser reconocido, portaba un casco de moto. Sin embargo, los investigadores lo identificaron gracias a las coincidencias en las “características físicas” de ese individuo con Knezevich, según recogió el FBI en su informe.

Espray negro en las cámaras del edificio de Ana María Henao. (Cedidas)
Espray negro en las cámaras del edificio de Ana María Henao. (Cedidas)

Posible pena de muerte

Apenas una hora después de cubrir las cámaras, abandonó la finca con una maleta grande, donde los agentes sospechan que iba el cuerpo de Ana María. El arrestado devolvió el coche de renting con una matrícula robada -en la calle donde vivía su esposa-, las lunas tintadas y más de 7.600 kilómetros en el contador. La Policía Nacional centra la búsqueda de los restos de la desaparecida en territorio español, concretamente entre las provincias de Madrid y Zaragoza, por donde transitó el serbio con nacionalidad estadounidense.

El FBI trata ahora de doblar la moral de Knezevich para que confiese el crimen y, sobre todo, el lugar donde abandonó el cadáver de Ana María. Cabe recordar que en el estado de Florida existe la pena de muerte, reservada para asesinatos en primer grado, entre los que se contemplan los crímenes con premeditación, que también pueden ser castigados con cadena perpetua. La Corte de Florida celebra este viernes una audiencia para estudiar la petición de libertad provisional bajo fianza solicitada por los abogados del detenido.

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Móvil económico

En todo crimen hay un móvil. En el caso Ana María Henao, todo apunta a que es por motivos económicos. La colombo-estadounidense y su marido compartían la propiedad de la sociedad EOX Technology Solutions, que da soporte informático a empresas del sur del estado de Florida.

Ana María había iniciado los trámites de divorcio en enero de 2023, pero el matrimonio no alcanzó un acuerdo. El principal escollo era el reparto del patrimonio común, que solo en bienes inmuebles superaba los 15 millones de dólares. La desaparecida proponía un reparto del 50-50, pero Knezevich exigía, al menos, un 75 por ciento del patrimonio.

Durante los días previos a la desaparición de Ana María en Madrid, David llamó a Ana María para ofrecerle que ella se quedase con tres cuartas partes de la fortuna. Hasta llegó a asegurarle que se lo cedía por completo. Las fuentes consultadas interpretan este movimiento como una maniobra de Knezevich para ganar tiempo y poder ejecutar su macabro plan.

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