Mensaje del FMI a Yolanda Díaz sobre la reforma de la jornada: sugiere que la reducción de horas sea anual

Plantea realizar una reducción de horas anuales en lugar de semanales para no provocar pérdidas de productividad

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El FMI responde a Yolanda Díaz: sugieren una reducción de la jornada laboral anual en lugar de semanal (Jesús Hellín/Europa Press)
El FMI responde a Yolanda Díaz: sugieren una reducción de la jornada laboral anual en lugar de semanal (Jesús Hellín/Europa Press)

El Fondo Monetario Internacional (FMI), ha publicado este viernes su revisión económica anual, en la que detalla varias sugerencias para el Gobierno de España en materia laboral. En lo que a la jornada laboral se refiere, el informe responde indirectamente a la propuesta de Yolanda Díaz, ministra de Trabajo y Economía Social, de reducir la jornada laboral a 37,5 horas semanales. Considera que la reforma en las horas trabajadas debería realizarse de forma anual y no semanal, ya que esta opción podría reducir de forma significativa la productividad de los trabajadores. Además, insta al Gobierno a diseñar “cuidadosamente” sus políticas laborales, con el fin de evitar efectos adversos en el empleo y en el crecimiento económico.

Reducir las horas trabajadas al año supone una opción razonable para el FMI, pero sugiere “acomodar la heterogeneidad entre sectores a través de la negociación colectiva, ofrecer flexibilidad -por ejemplo, mediante la anualización de la reducción de horas- para maximizar las posibles ganancias en productividad, y tener en cuenta la interacción con el salario mínimo”.

Fuentes del FMI han concretado más esta sugerencia, refiriéndose a la reforma francesa por la que se pasó a una jornada de 35 horas, pero con flexibilidad y con un sistema de anualización de las horas. Esto permite reubicar las horas y los periodos de descanso según el sector, el periodo del año y del volumen de producción. El organismo señala que en España no es lo mismo el sector de la restauración que el manufacturero, por lo que recomienda encarecidamente llevar a cabo una reforma en este sentido para que tenga un impacto menor en el empleo.

El diálogo social estudia la anualización de la reducción de horas

Actualmente, el artículo 34 del Estatuto de los Trabajadores establece que “la duración máxima de la jornada ordinaria de trabajo será de cuarenta horas semanales de trabajo efectivo de promedio en cómputo anual.” La propuesta del ministerio de Trabajo está sobre la mesa de diálogo social y consiste en cambiar la redacción actual por una en la que se establezcan las 37,5 horas semanales, con una disposición adicional que fije primero 38,5 horas durante 2024.

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Fuentes de la CEOE señalan a este medio que su postura pasa por que el debate se plantee en términos de jornada anual, aunque aún no se ha planteado cómo se llevaría a cabo la reducción en las empresas. El pasado 19 de febrero, Mari Cruz Vicente, secretaria de Acción Sindical de CCOO, detalló a los medios que los sindicatos “en absoluto” contemplaban que se pudieran seguir haciendo 40 horas semanales, y que no aceptarían la compensación anual con días libres. La opinión de un organismo como el FMI en torno a la reforma puede añadir más peso a favor de lo que propone la CEOE.

Reducir el paro estructural

Además de la recomendación en materia de jornada, el FMI ha realizado varias sugerencias al Ejecutivo español. En primer lugar, confirman la necesidad de atajar la temporalidad y considera que la reforma laboral de 2021 logró bajar la tasa de temporalidad en más de 10 puntos porcentuales, lo que logró situar a España en la media europea. Sin embargo, creen que se necesitan “políticas adicionales para alcanzar una mayor estabilidad del empleo en el sentido amplio”.

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Confirman que la reforma, pese a reducir la dualidad en el mercado laboral, tuvo un impacto poco claro sobre las transiciones del empleo al desempleo. De cara al futuro, creen que relajar la legislación de protección al empleo incentivaría a los empleadores a crear contratos permanentes indefinidos, reduciendo la incertidumbre en torno a los costes del despido.

En cuanto a las sugerencias sobre como recortar el desempleo estructural, consideran que la Ley de Empleo de 2023 es un “paso en la dirección correcta”, pero requeriría de reforzar los requisitos de activación e integrar mejor las políticas activas y pasivas de empleo. Creen que el Gobierno debería reforzar su gasto en el Programa de Activación de Empleo y mejorar la eficacia de las agencias regionales del SEPE.