Nuevo incendio en la Fórmula 1: investigan al presidente de la FIA por un supuesto trato de favor a Alonso

Acusan a Ben Sulayem de presionar para que le quitaran una sanción a Fernando en el GP de Arabia 2023. El asturiano perdió el podio pero lo recuperó en los despachos tras la reclamación de Aston Martin

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Alonso durante la celebración del podio que consiguió en los despachos (REUTERS).
Alonso durante la celebración del podio que consiguió en los despachos (REUTERS).

Desde que los motores volvieran a rugir no hay un día tranquilo en la Fórmula 1, aunque para comprender lo ocurrido en este nuevo embrollo hay que echar la mirada atrás hasta el GP de Arabia Saudí del curso pasado. Alonso fue sancionado durante la carrera con cinco segundos de penalización por incumplir los límites del cajón de salida. A su paso por boxes para realizar el cambio de neumáticos, cumplió la sanción, pero uno de los mecánicos tocó el coche cuando está prohibido.

Una vez acabada la carrera, la FIA notificó de una nueva sanción para Alonso ya que sus mecánicos habían tocado el monoplaza durante los cinco segundos de penalización, pero Aston Martin, con Stevenson a la cabeza y un informe con hasta siete precedentes idénticos que acabaron sin la segunda sanción, tumbaron la decisión y devolvieron el podio a Fernando. Un año después de aquella situación, Mohammed Ben Sulayem, presidente de la Federación Internacional de Automovilismo (FIA), está bajo investigación por presunto trato de favor a Fernando Alonso al revocar la sanción.

“Pretendió que le anulasen la sanción”

La supuesta denuncia habría llegado por parte de un empleado de la FIA, que dice que “Sulayem llamó al vicepresidente de deportes de la FIA para la región de Oriente Medio, que estaba en Arabia Saudita en la carrera, para que le quitara la sanción de 10 segundos a Fernando Alonso”, según la BBC. Según el denunciante, Sulayem “pretendió que los comisarios anulasen la decisión de imponer” la sanción a Fernando Alonso que le hizo perder el podio. 

La opinión del jefe de Alonso en Aston Martin sobre la posibilidad de que el coche de 2024 gane carreras.

Ni la FIA, ni Sulayem se ha pronunciado al respecto y se espera que el comité de ética tarde entre cuatro y seis semanas en emitir su informe. Cabe recordar que la segunda sanción que se le impuso a Alonso en la carrera de Yeda trajo cola, pues se abrió un debate sobre qué era trabajar en un monoplaza y si tocar el coche con el gato como había hecho Aston Martin suponía incumplir la penalización. El debate provocó que se añadiera un nuevo aspecto a la normativa para cerrar la laguna: tocar el monoplaza con la mano o con una herramienta equivale a trabajar en el coche.

De la FIA a Red Bull

Si en la FIA ha comenzado un incendio, lo que sucede en Red Bull va camino de convertirse -si no se ha convertido ya- en guerra civil. La escudería austríaca atraviesa un momento de incertidumbre y turbulencia alrededor de la figura de Christina Horner, absuelto en la investigación interna por “comportamiento sexual inapropiado” hacia una empleada, aunque de nuevo atacado desde un e-mail fantasma con fotos y conversaciones supuestamente enviadas a toda la prensa de la F1. En dichos chats de WhatsApp se ve cómo Horner le insistía en compartir momentos íntimos, cómo quería que le enviara fotos, le hacía videollamadas insistentes o incluso le enviaba fotos subidas de tono.

También cómo ella, cuando ya vio que el flirteo se iba de las manos, le invitaba a pensar en su mujer. Uno de los acusados de esta filtración es Jos Verstappen, expiloto de Fórmula 1 y padre de Max Verstappen, vigente campeón del mundo. “Eso no tendría sentido”, dijo. “¿Por qué iba a hacer eso cuando a Max le está yendo tan bien aquí?”, dijo. Según se filtra desde Inglaterra, Horner está convencido de que Jos está detrás de todo. Lo que pone en evidencia las dos facciones que hay dentro del equipo desde el fallecimiento de Dietrich Mateschitz, creador y dueño de la compañía.

Una parte que apoya al clan Verstappen, y otra a favor de Chalerm Yoovidhya, dueño del 51% del equipo que en la parrilla de Baréin se paseaba del brazo con Horner. Tras acabar la carrera, el que no se cortó fue Jos Verstappen. “El equipo está en peligro de partirse, no se puede seguir así. Va a explotar. Va de víctima cuando él es quien está causando los problemas. Hay tensión mientras él siga en el puesto”, asegura el padre del piloto.