Los ocho áticos de lujo que Almeida ha autorizado en el emblemático edificio de Torres Blancas podrán alcanzar los 1,5 millones de euros

La planta número 22 del singular inmueble de la Avenida América pasará de oficinas abandonadas a ocho apartamentos de lujo que según proyecciones de Fotocasa alcanzarán precios de 7.900 euros el metro cuadrado

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El edificio Torres Blancas, junto a la A-2
El edificio Torres Blancas, junto a la A-2

Es uno de los edificios más emblemáticos y reconocibles de la ciudad de Madrid: Torres Blancas, muy cerca de la Avenida de América e incluido en el Catálogo de Edificios Protegidos. El Pleno del Ayuntamiento de Madrid aprobó hace unos días un plan especial urbanístico para construir ocho viviendas en la planta 22 del inmueble. Tras finalizar el periodo de recepción y resolución de alegaciones, se va a modificar el uso actual permitido de oficinas a residencial para el desarrollo de esta iniciativa privada. ¿Cuánto valdrá un piso de estas características en una zona tan privilegiada?

En Idealista se anuncian varias viviendas en venta en este edificio. Un piso de 236 metros cuadrados y tres habitaciones en la planta segunda se vende a 1,2 millones de euros. Un dúplex de 442 metros cuadrados en la cuarta planta se comercializa a 1.329.000 euros. Otro de 236 metros, en la primera planta, se vende por un poco más, 1,4 millones de euros. Un análisis de Fotocasa, tras una petición de Infobae España, señala que los áticos que se construyan podrán superar los dos millones de euros.

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“En estos momentos, el metro cuadrado en el edifico se sitúa de media en los 5.900 euros. Es algo superior a la zona del barrio de Prosperidad, que actualmente está en 5.078 euros el metro cuadrado. Evidentemente, el precio varía en función de las alturas que tenga el piso y a mayor altura, mayor valor. La altura puede hacer que el precio varíe entre un 10 y un 15%”, explican desde Fotocasa, que recalcan que en este caso las viviendas no solo se situarán en el ático, sino que serán pisos con elementos de lujo y grandes acabados. Algo a tener en cuenta.

La planta 22 del edificio Torres Blancas
La planta 22 del edificio Torres Blancas

Fotocasa cree que en este caso concreto el precio del metro cuadrado puede incrementarse para esos pisos un 30%-35%, siempre en función de los elementos y extras que tengan las viviendas, además de los materiales que empleen. Si se incrementan ese 35% el precio medio de los pisos podría estar alrededor de los 2.000.000 euros para pisos de 250 metros, con un precio medio de 7.900 euros el metro cuadrado.

El arquitecto Francisco Javier Sáenz de Oiza proyectó el edificio Torres Blancas en 1961 para uso residencial, con 21 plantas destinadas a viviendas, dos plantas de remate para uso social del vecindario (en la azotea dispone de una piscina) y dos plantas sótano. El arquitecto vivió en este edificio hasta su fallecimiento en el año 2000. La planta 22 acogió durante la década de los 70 un restaurante (el Ruperto de Nola) y, con posterioridad, un conjunto de oficinas, actualmente en desuso.

La piscina del edificio Torres Blancas
La piscina del edificio Torres Blancas

Para el urbanista y concejal socialista Antonio Giraldo (los socialistas se abstuvieron en la votación de aprobación de este plan especial), “el mítico edificio Torres Blancas está a punto de atravesar una de las mayores transformaciones de su historia. El concepto de Sáenz de Oiza venía a definir una especie de ciudad en vertical, y apostó mucho por los espacios comunes y de encuentro vecinal. Toda una novedad para la época. Tiene hasta una espectacular piscina en la azotea. No es un edificio cualquiera, es singular y, como tal, goza de la mayor protección posible en el catálogo de edificios protegidos del Ayuntamiento de Madrid. Es intocable”, señala Giraldo.

La planta 22

Pero el Ayuntamiento, con la mayoría del PP, ha aprobado cambiar de uso la planta 22. Sáenz de Oiza la concibió como un gran centro social, un espacio para la vida comunal de toda esa ciudad vertical. Con vistas de 360 grados. En 2023 el propietario de toda la planta (un privado) solicitó al Ayuntamiento un plan especial para hacer obras y transformar el uso (terciario) de la planta 22 en residencial, y dividir así este espacio en ocho nuevos apartamentos. En este caso, el incremento es de un único local a ocho viviendas, reduciéndose la ocupación máxima de la planta de 48 a 40 personas.

Mapa de la planta 22 del edificio
Mapa de la planta 22 del edificio

“Esta iniciativa, que surge como respuesta a la imposibilidad de implementar su uso original como restaurante por los problemas de aforo que ello conlleva, cuenta con el visto bueno de la comunidad de vecinos del edificio, que valora positivamente la reconversión y cuyos cambios supondrán, además, una mejora en la eficiencia energética del inmueble”, señalan desde el Ayuntamiento. La propuesta urbanística planteada mejora las condiciones de evacuación de la planta 22, pone en valor la estructura de hormigón armado y permite eliminar una escalera privada que conecta las plantas 22 y 23.

Para Giraldo el resultado “es un trabajo bien hecho. No es un proyecto cutre para hacer una división. Desde la Comisión de Patrimonio del Ayuntamiento se han dado muchas indicaciones para que sea fiel a la planta de Sáenz de Oiza. Es decir, se ha estado más de un año trabajando en que la compartimentación siga las mismas líneas redondeadas en los baños, orgánicas en general y respetando los elementos y espacios que inspiraron al arquitecto en los sesenta. No serán ocho viviendas cualquiera”, explica el edil socialista.

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Proyección de cómo quedarán los ocho apartamentos
Proyección de cómo quedarán los ocho apartamentos

En principio, según el proyecto diseñado, el más pequeño de los ocho apartamentos tendrá 76 metros cuadrados, mientras que el más grande ocupará una superficie de 172 metros cuadrados, por lo que siguiendo las proyecciones de Fotocasa su precio (en este último caso) puede llegar a los 1,5 millones de euros. Desde el PSOE, no obstante, se hacen la pregunta de si este plan cambia el concepto que el arquitecto tenía para este singular edificio, “una ciudad en vertical con un gran espacio social en el ático. ¿No es acaso ese uso sede de su gran valor? El plan especial no hace sino empobrecer en gran manera el concepto de toda la obra. Torres Blancas pasará a ser un edificio residencial completo más. Raro, pero otro más. ¿Pero acaso podíamos hacer otra cosa?”, se pregunta Giraldo.

“Es duro, pero hay que asumir que mantener un uso como el que tuvo es irreal. Ese tiempo ya no existe. Parece que ocho propietarios más pagando la cuota mensual y no generando molestias suena apropiado. Es lo fácil. El proyecto está bien. Pero perderemos la singularidad o la empobreceremos. ¿Respetar el uso original y que muera por inactividad, o permitir su vida activa? Este es el dilema”, sentencia el edil Giraldo.

81 metros de altura premiados

Pese a que el edificio se compone de una sola torre, su denominación de Torres Blancas proviene de la intención inicial de Oiza de construir dos edificios. El inmueble cuenta con una altura de 81 metros y una estructura formada por cilindros en su perímetro exterior que responden a la experimentación constructiva de su creador, con el que ganó el Premio a la Excelencia Europea de 1974. Al margen de las Torres Blancas en Chamartín, Sáenz de Oiza ha dejado una notable huella en el urbanismo de la capital. Premio Nacional de Arquitectura en dos ocasiones, Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes (1987) y Príncipe de Asturias de las Artes (1993), trabajó hasta su fallecimiento, el 18 julio de 2000. Suya es, por ejemplo, la Iglesia Hispanoamericana de la Merced, en Tetuán; el nuevo recinto ferial de IFEMA; o la Torre BBVA de la Castellana.