Avance esperanzador contra el cáncer de pulmón: descubren cómo frenar una proteína clave en su propagación

La proteína RBM10 puede suprimir la función de c-Myc, impulsora del crecimiento de células cancerígenas

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Actualmente, los centros médicos cuentan con equipos de alta tecnología que permiten diagnosticar esta enfermedad de manera mínimamente invasiva. (Centro para el Control y Prevención de Enfermedades)
Actualmente, los centros médicos cuentan con equipos de alta tecnología que permiten diagnosticar esta enfermedad de manera mínimamente invasiva. (Centro para el Control y Prevención de Enfermedades)

El cáncer de pulmón es la principal causa de muerte por cáncer en España y en el mundo. Alrededor de 23.000 personas mueren cada año en nuestro país por esta enfermedad, a la vez que se diagnostican más de 30.000 nuevos casos, según los datos que ofrece la Asociación Española contra el Cáncer (AECC). Aunque las personas fumadoras tienen muchas más probabilidades de sufrir este tipo de cáncer, las no fumadoras también pueden padecerlo.

La Sociedad Médica de Oncología Europea lo asocia, entre otras cosas, a la polución del aire, pues la constante exposición de nuestros pulmones a la contaminación provocaba en nuestro cuerpo la liberación de interleucina-1, un tipo de citocina que favorece la inflamación de los pulmones. Un estudio publicado en abril concluía que esto aumentaba las probabilidades de desarrollar cáncer.

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Ahora, una investigación de la Universidad de Tulane (Luisiana, Estados Unidos) ha descubierto una vía molecular desconocida que podría ser decisiva para frenar el desarrollo del cáncer de pulmón, según ha publicado la revista Proceedings of the National Academy of Sciences. El doctor Hua Lu, autor principal del estudio y titular de la Cátedra Reynolds y Ryan Families de Cáncer Traslacional de la Facultad de Medicina de la Universidad de Tulane, expresa que este esperanzador hallazgo podría conducir a la creación de un nuevo fármaco capaz de combatir el cáncer de pulmón.

Lo que estudio ha descubierto es que una proteína llamada RBM10 puede suprimir la función de c-Myc, otra proteína que impulsa el crecimiento de células cancerígenas. RBM10 está asociada con otras dos proteínas ribosómicas (RPL5 y RPL11) que también desestabilizan c-Myc. Por tanto, lo que concluyen los investigadores es que RBM10 podría impedir el desarrollo del cáncer de pulmón.

Un médico utiliza tecnologías avanzadas para examinar los pulmones en una pantalla digital futurista, demostrando cómo la inteligencia artificial está revolucionando la medicina y la salud respiratoria. (Imagen ilustrativa Infobae)
Un médico utiliza tecnologías avanzadas para examinar los pulmones en una pantalla digital futurista, demostrando cómo la inteligencia artificial está revolucionando la medicina y la salud respiratoria. (Imagen ilustrativa Infobae)

La importancia de este hallazgo reside en que es la primera vez que los científicos logran identificar una relación inhibidora del cáncer entre las proteínas. “Descubrimos que RBM10 puede apuntar directamente a c-Myc para su degradación y reducir sus efectos cancerígenos uniéndose a RPL5 y RPL11. Sabemos mucho sobre el cáncer, pero las moléculas implicadas siguen siendo una caja negra. Pieza a pieza, vamos comprendiéndolas mejor”, ha explicado el doctor Lu para la revista.

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La investigación de la Universidad de Tulane resultó ser bastante prolífica, ya que también descubrieron otros aspectos de la proteína RBM10. Por ejemplo, que esta puede mutar y perder la capacidad de suprimir c-Myc. Esto se debe a que esa forma mutante de RBM10 es incapaz de unirse a las proteínas ribosómicas RPL5 y RPL11 de las que hablábamos anteriormente, lo que terminaría impulsando el crecimiento del tumor en los pulmones en lugar de impedirlo.

Episodio: Prevención del cáncer.

Con toda esta información, el equipo de científicos estadounidenses anhela continuar investigando la proteína RBM10 así como su forma mutante, para, finalmente, aunar los esfuerzos en el desarrollo de un tratamiento contra el cáncer. El doctor Lu avanza que, si son capaces de dominar al mutante, podrán suprimir la actividad cancerígena de c-Myc.

En todos los tipos de cáncer, la respuesta al tratamiento será muy individualizada en función del tipo de tumor, tamaño, el propio paciente o la localización del cáncer. La situación clínica se agrava si se produce metástasis, el proceso por el que las células cancerígenas se diseminan desde el tumor primario hacia otras partes del cuerpo, formando nuevos tumores. Este fenómeno representa un desafío significativo en el tratamiento del cáncer, ya que las células metastásicas pueden ser resistentes a los tratamientos que fueron efectivos contra el tumor principal.