Pérez-Reverte se confiesa “fan” de Pedro Sánchez en ‘El Hormiguero’: “Es un pistolero, un asesino”

En opinión del escritor, el socialista “es tenaz, es atrevido, no tiene escrúpulos”. Y es por eso que cree que es “el político más interesante de España y posiblemente de Europa”

Compartir
Compartir articulo
Arturo Pérez Reverte en 'El Hormiguero', con Pablo Motos (ATRESMEDIA)
Arturo Pérez Reverte en 'El Hormiguero', con Pablo Motos (ATRESMEDIA)

A Pedro Sánchez le caen palos por todos lados. Ha revalidado su cargo de presidente del Gobierno, pero nada es gratis y sus pactos con los independentistas son caros. Esta misma noche Felipe González volvía a cargar contra el socialista por acceder ante Junts con la ley de amnistía, algo que considera “intolerable”. “Podría destruir los fundamentos de un ordenamiento jurídico de una democracia plena”, aseguraba en una entrevista canal internacional NTN24. Pero entre tantas críticas negativas ha recibido una buena de un personaje no esperado: Arturo Pérez Reverte.

El escritor, por supuesto, no está a favor de la amnistía. “Estoy en contra”, quiso aclarar en primer lugar en su entrevista en El Hormiguero con Pablo Motos. En cambio, aseguró que Sánchez le parece un personaje “fascinante”, a la vez que “amoral”, un “malo maquiavélico”. “Es un aventurero de la política, un pistolero, un asesino, que es un tipo que no repara en nada, es el instinto asesino del jugador de ajedrez”, apuntó el autor de El problema final.

Te puede interesar: El verificador secreto que pide Junts para su reunión con el PSOE pone en aprietos la transparencia del Gobierno de Sánchez

“No ha leído un libro en su vida, estoy seguro de eso, o ha leído muy pocos, pero en la sangre tiene a los teóricos de la política del Renacimiento tiene un instinto político extraordinario”, ha indicado Reverte. En su opinión, el socialista “es tenaz, es atrevido, no tiene escrúpulos”. Y es por eso que cree que es “el político más interesante de España y posiblemente de Europa”.

Su caso es curioso. Sánchez se ha enfrentado a su partido. Abandonó su escaño en 2016 y se recorrió España para promocionar su candidatura a la secretaría general del PSOE. Y lo consiguió. Cuando parecía que ya estaba políticamente muerto tras el triunfo del PP en las elecciones autonómicas y municipales del 28-M, volvió a resurgir de sus cenizas.

“Sabe que le indultaron en las elecciones, sabe que el español olvida, entonces nos ha tomado el pulso muy bien, está jugando de una manera extraordinariamente inteligente con todos nosotros”, apuntó Reverte. “Todos los políticos son capaces de vender a su madre. Sánchez vendió a su madre pero entrega la nuestra en vez de la suya. Además, nos convence de que es la suya la que ha entregado”, agregó.

Te puede interesar: De eliminar el Ministerio de Igualdad a crear un área en Génova: el PP intenta adueñarse de la bandera feminista

Y de momento ahí sigue en Moncloa. Cuatro años más si consigue hacer malabares con todos los grupos parlamentarios y llegar al fin de la candidatura. “Caerá cuando ya no tenga nada que vender, entonces caerá solo”, zanjó el escritor, quien ve en el presidente una “fuente de inspiración extraordinaria”. En una novela, Reverte le daría el papel de “malo maquiavélico”. “El aplomo, el descaro, el cinismo..., es que no hay un tío como él”, ha insistido.

Reverte presenta su última novela

Arturo Pérez Reverte no fue a El Hormiguero solo a hablar de Pedro Sánchez y la amnistía, aunque es una pregunta que le cae a la mayoría de los invitados. En verdad fue a promocionar su última novela: El problema final. Una historia basada en 1960 y que transcurre en un hotel en Utakos, cerca de Corfú, donde nueve personas quedan atrapadas por un inesperado temporal y una de ellas muere.

“Esta vez me di cuenta yendo a librerías que había una inundación de novela negra, y pensé si era posible todavía recuperar la novela negra de antes; las que eran de crímenes tranquilos, conversaciones, problemas difíciles de resolver. ¿Funcionaría para un público de ahora?, me pregunté. Y ese era el desafío”, comentó el académico. “Mi desafío era retar al lector: a ver si me pillas”, añadió.