Peppa, la perra que salva la vida a su dueña: anticipa sus ataques de epilepsia para que vaya a un lugar seguro

El animal es capaz de detectar el olor que desprende su dueña minutos antes de sufrir un ataque

Pastor alemán a los pies de su dueña (Thirdman/Pexels)

Los animales son buenos compañeros a lo largo de la vida y, con su cariño y afecto, se han ganado el puesto de “mejor amigo del hombre”. Algunos incluso llegan a ser entrenados como animales de servicio, para cuidar especialmente apersonas afectadas por alguna enfermedad. Es el caso de Peppa, una perra italiana capaz de anticiparse a los ataques epilépticos de su dueña, Alice.

A sus 23 años, Alice es una joven que este trastorno cerebral, que provoca episodios de convulsiones en aquellos que la padece. Según relata el periódico italiano La Nazione, su compañera, una pastora alemana llamada Peppa, tiene la tarea de advertirla cuando está a punto de sufrir un ataque epiléptico. Estos minutos de ventaja permiten a Alice ponerse a salvo en un lugar seguro, evitando que caiga en medio de un paso de cebra o mientras sube por las escaleras.

Te puede interesar: La portavoz de Podemos Leganés evita una agresión machista en la calle: “Estoy hay que denunciarlo”

Read more!

Su entrenador, Mirco Bracaloni, explica a La Nazione que Peppa forma parte de un proyecto experimental que busca salvar la vida de numerosas personas con la atención canina. Según explica Bracaloni, las personas liberan un olor característico minutos antes de sufrir un ataque epiléptico. El animal es capaz de captar la aparición de este olor similar al sudor y advierte al paciente o a su familia del peligro.

“En estos casos, Peppa se pone en posición vigilante, como una esfinge, inmóvil. Es su advertencia. Alice sabe que en esos momentos debe quedarse quiera”, comenta Bracaloni. Además, Peppa acompaña a su dueña durante la crisis, sin moverse de su lado, para ayudar a calmarla.

Avisar a los familiares, el siguiente objetivo

Bracaloni explica que esta se trata solo de la primera fase del entrenamiento, en la que Peppa solo puede señalar visualmente la llegada de las convulsiones. “En situaciones normales pasaría a ladrar, de modo que los familiares o terceros en casa o fuera también puedan escuchar la advertencia, pero Alice es una niña con una discapacidad y se asusta, ahora tengo que acostumbrarla a las señales del perro”, relata el adiestrador a La Nazione.

Para Bracaloni, la perra ya ha avanzado mucho en su entrenamiento y asegura que a su corta edad (Peppa tiene año y medio) ya se adapta a las necesidades de Alice.

Te puede interesar: Alerta sanitaria: retiran varios lotes de un helado de Lidl por la presencia de fragmentos metálicos

Animales como Peppa llevan años ayudando en el día a día de personas con discapacidades. Son entrenados específicamente para tratar las afecciones que sufren sus dueños. En el caso de la epilepsia, se distinguen dos tipos de canes asistenciales: los perros detectores de convulsiones y los perros de asistencia.

Los primeros son como Peppa, capaces de detectar que su dueño está a punto de sufrir un ataque epiléptico y prevenirle. En cambio, los animales de asistencia pueden realizar tareas propias de asistencia médica, como activar un sistema de alarma o alertar a un miembro de la familia para que socorra a la persona.

El proyecto en el que participa Bracaloni, poyado por el Chimera Lions Club, espera concluir su fase experimental en el año 2024. Una publicación científica para identificar exactamente esa sustancia percibida por los perros ante las convulsiones pondrá fin al proyecto.

Read more!