Presidenta de Asamblea Nacional francesa bloqueará intento de derogar reforma de pensiones

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París, 7 jun (EFECOM).- La presidenta de la Asamblea Nacional francesa, Yaël Braun-Pivet, anunció hoy que bloqueará el intento de la oposición de debatir mañana la reforma de las pensiones y derogar el aumento de la edad mínima de jubilación a 64 años.

La macronista Braun-Pivet avanzó, en una entrvista al canal BFM, que no permitirá introducir enmiendas en ese sentido en el debate de mañana en la Asamblea sobre la reforma.

Advirtió de que ella misma declarará "inadmisibles" las enmiendas que se puedan presentar para volver a la jubilación a los 62 años.

Explicó que se basa en el artículo 40 de la Constitución, que prohíbe a los parlamentarios aprobar medidas que aumenten el gasto público sin establecer una compensación por otra vía.

"Aplico las reglas y nada más que las reglas", aseguró Braun-Pivet, quien dejó claro que "pase lo que pase, mañana, no habrá una derogación de la reforma de las pensiones".

La presidenta de la cámara baja salió al paso de las acusaciones de grupos de oposición y sindicatos acerca de que el pleno de la Asamblea Nacional no ha votado la reforma de las pensiones y de que ello supone una "denegación de la democracia".

En este sentido, recordó que si la Asamblea no pudo votar el texto legislativo en febrero fue porque la oposición de izquierda, sobre todo el partido La Izquierda Insumisa, presentó decenas de miles de enmiendas "de obstrucción".

"Los mismos que ahora piden un debate y una votación lo impidieron hace unos meses", afirmó, antes de criticar a quienes "utilizan todas las maniobras posibles para engañar a los ciudadanos".

La discusión parlamentaria llegará dos días después de la última jornada de protesta nacional convocada por los sindicatos, que se desarrolló ayer con unas 250 manifestaciones en París y otros puntos del país, con menos asistencia y una sensación de que podría ser la última.

El objetivo de esa protesta, la decimocuarta desde que comenzaron en enero, era presionar a los diputados y a la propia presidenta de la cámara.

Por ejemplo, Sophie Binet, la secretaria general del sindicato CGT (el segundo más importante del país), hizo un llamamiento directo a Braun-Pivet para que admita las enmiendas y permita su votación.

Si no lo hace, "será algo extremadamente grave, porque confirmará que estamos en una enorme anomalía democrática", dijo la líder sindical.

Los grupos parlamentarios que quieren debatir y votar la derogación de la reforma avisaron en una tribuna en el diario Le Monde de que se podría producir "una nueva denegación de la democracia que solo puede suscitar una desafección agravada hacia nuestras instituciones"

Pero Braun-Pivet criticó hoy declaraciones como esas, al considerar que "hacen aumentar el antiparlamentarismo. Es muy peligroso". EFECOM

rcf/ltm