París, 30 may. El tenista argentino Francisco Cerúndolo, el mejor de su país en la clasificación mundial, reconoció que tiene que aprender a mantenerse "constante" después de los altibajos que vivió este martes en su victoria en Roland Garros ante el español Jaume Munar.
Cerúndulo, que ocupa el puesto 23 en la clasificación de la ATP, se impuso por 6-1, 2-6, 7-6 (5) y 6-1, en un duelo en el que reconoció haber sufrido altibajos emocionales ante un rival situado claramente por debajo (puesto 81).
Explicó después que se sintió "muy bien en el primer set", pero "muy mal" en el segundo. "Casi no lo jugué", señaló, una situación que se prolongó en el tercero, en el que "no" se "sentía cómodo".
Tras ganar la tercera manga en el desempate, describió que pudo sobreponerse y que Munar "cayó un poco" a nivel físico, lo que le permitió anotarse el último set con más comodidad.
Cerúndulo recalcó que, tras el fuerte despegue que ha tenido en el último año y medio, "para seguir subiendo" necesita no tener "esos baches" que tuvo este martes.
Admitió que parte de esos altibajos vienen de los grandes cambios que ha experimentado su carrera en los últimos meses, al acercarse al top-20 y ser considerado favorito en muchos de los partidos que juega.
Por ello, dijo que su prioridad ahora es mantenerse "constante" en los partidos, a pesar de la "presión", para no pasar de jugar muy bien a muy mal de repente, sin un punto intermedio.
También reconoció que es un jugador "muy efusivo" y debe encontrar "un equilibrio" entre guardarse todo y expresar sus emociones, porque con ambos extremos "juega muy mal".
Tras caer a las primeras de cambio en 2021 y 2022, Cerúndolo, de 24 años, tiene ahora la oportunidad de seguir dejando su marca en la segunda ronda del Grand Slam parisino.
Para ello, se enfrentará el jueves en segunda ronda al ganador de la eliminatoria entre el brasileño Thiago Monteiro y el alemán Yannick Hanfmann. EFE
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