Así fue el enfrentamiento entre Vinicius y la afición del Valencia en el que se metió Tebas, la FIFA y hasta el presidente de Brasil

El jugador del Real Madrid, que sufrió insultos racistas, realizó gestos antideportivos a la grada y fue expulsado, denuncia falta de protección de LaLiga. Tebas responde duramente y Gianni Infantino muestra su solidaridad

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Vinicius reacciona ante los insultos de la grada (REUTERS/Pablo Morano).
Vinicius reacciona ante los insultos de la grada (REUTERS/Pablo Morano).

El día que Mestalla cumplía cien años, el día que un canterano valencianista marcó su primer gol en LaLiga y selló media permanencia para el equipo de su vida, el día en el que Mamardashvili fue un muro y Baraja reflejó su capacidad para estar al frente de un banquillo tan caliente como el del Valencia, ese día, que podía haber sido recordado por esos acontecimientos, lo será por todo el bochorno vivido tras el lamentable incidente con Vinicius. Los insultos racistas, agresiones y gestos antideportivos relegaron todo lo mencionado anteriormente a un segundo plano.

Lo ocurrido en Mestalla tuvo su origen antes de que iniciase un partido encarado de diferente manera por ambos equipos. Vital para el Valencia en su pelea por lograr la salvación, pero prácticamente intrascendente para un Real Madrid cuya temporada acabó en Mánchester. La llegada de la entidad blanca al estadio centenario estuvo marcada por cánticos racistas con un claro objetivo: Vinicius. Los aficionados valencianistas más radicales, algunos de ellos tienen prohibida la entrada a Mestalla, gritaron “Vinicius eres un mono” cuando el brasileño bajó del autobús junto a sus compañeros. La semilla del caos y la vergüenza ya estaba plantada.

La acción de Cömert desencadenó la locura

Vinicius estaba cuajando sobre el césped de Mestalla su partido estándar de esta temporada. Buscando desequilibrar a su par, en eso es de los mejores del mundo, y también protestando cada caída, alguna con motivos como un grosero empujón de Thierry Correia. En ese momento, Vinicius ya había entrado en combustión y era un funámbulo que caminaba sobre la delgada línea entre el fútbol y las protestas. La tensión iba en aumento y explotó con la acción de Cömert. La grada tiró un balón al campo que se quedó dentro del área valencianista. En ese instante, Vinicius se internó por banda, entró al área y Cömert, que estaba de cara a la jugada, pateó la pelota lanzada por la grada y golpeó en la que Vinicius llevaba en su poder y con la que se estaba disputando el encuentro. De Burgos Bengoetxea amonestó al jugador valencianista y señaló la infracción. Todo parecía resuelto, pero cuando se quiso dar cuenta ya tenía el primer gran lío.

Vinicius reacciona ante los insultos de la grada (AP Foto/Alberto Saiz).
Vinicius reacciona ante los insultos de la grada (AP Foto/Alberto Saiz).

Vinicius escuchó insultos racistas desde la grada, identificó al autor y se plantó. Fue hasta la valla publicitaria a enfrentarse con los aficionados valencianistas. Militao y Lucas Vázquez secundaron su decisión. Fueron con el brasileño hasta la grada y recriminaron los bochornosos insultos. La primera gran tangana se saldó con De Burgos Bengoetxea parando el partido y la megafonía del estadio pidiendo respeto. Se había activado el protocolo racista que marca el reglamento. Tras ocho minutos sin jugar al fútbol, se reanudó el partido.

Vinicius y el gesto de “a Segunda”

Mamardashvili, con el traje de superhéroe puesto, realizó un vuelo sin motor para despejar la falta de Kroos que iba a la escuadra y a partir de ahí, se desató la locura. En el tiempo añadido, Yunus Musah retuvo el balón para arañar segundos al cronómetro. Vinicius, en su intención de recuperar el esférico, atosigó a Musah y el meta Mamardashvili, poseído, salió de la portería a reciminarle la acción al brasileño. La tangana ya estaba montada. Entre empujones y agarrones, Hugo Duro cogió del cuello a Vinicius y éste le soltó un codazo y un manotazo. El VAR revisó la jugada y el madridista se marchó expulsado.

Vinícius abandona el terreno de juego y dedica a la grada el gesto de "a Segunda" (AP Foto/Alberto Saiz).
Vinícius abandona el terreno de juego y dedica a la grada el gesto de "a Segunda" (AP Foto/Alberto Saiz).

Pero esto no iba a quedarse aquí. Toda acción tiene su reacción, sea positiva o negativa, y Vinicius escogió la segunda opción. De camino a vestuarios se dirigió al público de Mestalla haciendo gestos de “a Segunda” ante el escoltamiento de Lucas Vázquez que evitó, junto a integrantes del equipo blanco, que el banquillo valencianista se avalanzara sobre el jugador. Ese fue el final de un partido que deja muy dañada la imagen de LaLiga al exterior.

Cruce de declaraciones entre Tebas y Vinicius

Tras lo ocurrido en Mestalla, las reacciones no tardaron en llegar. Vinicius publicó en sus redes sociales un mensaje denunciando la falta de protección que sufre por parte de la patronal. “El premio que los racistas ganaron fue mi expulsión. No es fútbol, es LaLiga”. El jugador fue más allá. “No es la primera vez, ni la segunda, ni la tercera. El racismo es normal en LaLiga. La competición cree que es normal, la Federación también y los adversarios la alientan. Lo siento. El campeonato que alguna vez fue de Ronaldinho, Ronaldo, Cristiano y Messi, hoy es de los racistas. Una hermosa nación, que me acogió y a la que amo, pero que accedió a exportar al mundo la imagen de un país racista. Lo siento por los españoles que no están de acuerdo, pero hoy, en Brasil, España es conocida como un país de racistas. Y desafortunadamente, para todo lo que sucede cada semana, no tengo defensa. Estoy de acuerdo. Pero soy fuerte y llegaré hasta el final contra los racistas. Aunque sea lejos de aquí”.

El presidente de LaLiga respondió también a través de las redes sociales. “Ya que los que deberían no te explican qué es y qué puede hacer Liga en los casos de racismo, hemos intentado explicártelo nosotros, pero no te has presentado a ninguna de las dos fechas acordadas que tú mismo solicitaste. Antes de criticar e injuriar a LaLiga, es necesario que te informes adecuadamente, Vinicius. No te dejes manipular y asegúrate de entender bien las competencias de cada uno y el trabajo que venimos haciendo juntos”, publicó Tebas acompañado de un video donde se ve al jugador hablando bien de las medidas antirracismo de LaLiga.

Vinicius imita el gesto que le ha dirigido un aficionado (REUTERS/Pablo Morano).
Vinicius imita el gesto que le ha dirigido un aficionado (REUTERS/Pablo Morano).

Las declaraciones de Tebas tuvieron la réplica de Vinicius. Ya saben, acción, reacción. “Una vez más, en lugar de criticar a los racistas, el presidente de LaLiga aparece en las redes sociales para atacarme. Por mucho que hables y finjas que no lees, la imagen de tu campeonato está en entredicho. Mirad las respuestas en vuestras publicaciones y os llevaréis una sorpresa… Omitir tu responsabilidad solo te hace igual a los racistas. No soy tu amigo para hablar de racismo. Quiero acciones y castigos”.

La FIFA y el presidente de Brasil apoyan a Vinicius.

Lo que se vivió en Mestalla se convirtió en cuestión de estado en Brasil. Lula da Silva, presidente del país sudamericano, defendió a su compatriotra antes de iniciar su rueda de prensa en la cumbre del G7. “No es justo para un pobre joven que triunfó en la vida y se esta transformando en uno de los mejores futbolistas. No podemos permitir que el fascismo y el racismo se tomen los estadios de fútbol”. En la misma línea se mostró Gianni Infantino, presidente de la FIFA. “Toda nuestra solidaridad con Vinicius. No hay lugar para el racismo en el fútbol ni en la sociedad. Los acontecimientos ocurridos durante el partido entre el Valencia y el Real Madrid demuestran lo crucial de esta lucha”.

El máximo mandatario de la FIFA además recuerda el protocolo a seguir en estos casos. “Existe el proceso de tres pasos en las competiciones de la FIFA y se recomienda que se use en todos los niveles del fútbol. En primer lugar, se detiene el partido y se anuncia. En segundo lugar, los jugadores abandonan el terreno de juego y el anunciador dice que, si continúan las agresiones, se suspenderá el partido. El partido se reanuda y, en tercer lugar, si continúan las agresiones, el partido se detendrá y los tres puntos serán para el adversario. Estas son las normas que deberían aplicarse en todos los países y en todas las ligas”.

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