Paul McCartney reveló la colaboración que nunca se animó a proponer: "Me da mucho miedo llamarlo”

Tras décadas de colaboraciones con figuras de distintas generaciones, el compositor británico admitió que un referente de la música aún le provoca nervios

Paul McCartney sentado ante un micrófono y una taza sobre una mesa, con una planta y un panel de madera al fondo
Paul McCartney reconoció en un podcast que le gustaría grabar una canción con Bob Dylan pero siente temor de llamarlo por teléfono (YouTube/@Good-Hang-with-Amy-Poehler)
Guardar

A Paul McCartney lo acompañan seis décadas de contactos y colaboraciones, pero hay un número que no se decide a marcar: el de Bob Dylan. El exintegrante de The Beatles reconoció que le gustaría compartir una canción con el compositor estadounidense, aunque la idea de hacérselo saber le provoca un nerviosismo que lo ha mantenido lejos de la propuesta.

La confesión surgió durante su participación en el podcast Good Hang with Amy Poehler, emitido el 13 de octubre. Ante una pregunta sobre los artistas con quienes aún le gustaría trabajar, McCartney mencionó al compositor sin dudarlo, aunque admitió que su admiración le dificulta dar el primer paso. “Siempre pienso en Bob Dylan. Pero me da mucho miedo llamarlo”, dijo.

PUBLICIDAD

La respuesta resulta llamativa en la trayectoria de un músico que grabó con Stevie Wonder, Michael Jackson, Elvis Costello, Rihanna y Kanye West, entre otros.

McCartney imagina una llamada que todavía no hizo

El músico británico llevó la escena hacia el humor al recrear una presentación telefónica breve: “¿Bob? Soy Paul”. Poehler respondió que le resultaba difícil imaginar a Dylan atendiendo una llamada. McCartney siguió la broma y sugirió que el autor de “Like a Rolling Stone” podría estar “en algún arbusto, en un saco de dormir, tal vez”.

Detrás de la broma hay una distancia personal que McCartney ya había descrito meses antes. En mayo, durante una entrevista en BBC Radio 2, señaló que ambos se conocen desde hace décadas, pero no tienen una relación lo bastante cercana como para que el contacto resulte espontáneo. “Soy un fan, pero no lo conozco lo suficientemente bien”, afirmó.

PUBLICIDAD

El último encuentro que recordó ocurrió en 2016, durante el festival Desert Trip, en California. McCartney explicó que Dylan pidió verlo entre bastidores y que ambos conversaron a solas en una carpa. Según su recuerdo, el estadounidense fue elogioso y le dijo: “Eres una estrella”. El británico reconoció que no supo bien cómo responder y se limitó a agradecerle y a expresarle su admiración.

Bob Dylan influyó en la composición de The Beatles, aunque también cuestionó similitudes entre las obras de ambos (REUTERS/Ki Price)
Bob Dylan influyó en la composición de The Beatles, aunque también cuestionó similitudes entre las obras de ambos (REUTERS/Ki Price)

El encuentro que marcó el vínculo con Dylan

La historia entre ambos comenzó mucho antes de Desert Trip. The Beatles y Dylan se conocieron en Nueva York en 1964, cuando el cuarteto de Liverpool ya había alcanzado notoriedad en Estados Unidos. Aquel encuentro quedó asociado al intercambio artístico entre dos de las figuras más influyentes de la música popular de la década.

McCartney ha situado a Dylan entre las influencias que llevaron al grupo a replantear su manera de escribir canciones. Esa valoración no impidió que existieran diferencias entre ambos. A lo largo de los años, el músico estadounidense expresó reparos sobre parte del repertorio de The Beatles y cuestionó similitudes entre algunas de sus composiciones y elementos de su propia obra.

Pese a esos episodios, McCartney mantiene su admiración. En su conversación con BBC Radio 2, explicó que al principio le costaba seguir las letras de Dylan y que, en ocasiones, dejaba de comprender las canciones a mitad de camino. Con el tiempo, dejó de ver esa dificultad como un obstáculo y comenzó a valorar el impacto de las imágenes aisladas dentro de una composición.

La escritura de Dylan alimenta la admiración de McCartney

El exbeatle definió a Dylan como “un compositor fantástico” y admitió sentir envidia por su escritura. El valor de esas letras, explicó, no depende siempre de una narración lineal: a veces está en dos palabras o en una combinación inesperada capaz de construir una imagen. Mencionó expresiones como “monje celoso” y “barco mágico” para describir esa capacidad.

“Puedes quedarte atrapado con solo dos palabras de una letra de Bob”, explicó McCartney en la entrevista radial. También reconoció que no cree poder escribir de esa manera. Sus dichos sitúan el deseo de colaborar en un vínculo de admiración artística, antes que en la búsqueda de sumar un nuevo nombre a una discografía atravesada por trabajos compartidos con músicos de distintas generaciones.

Dylan, de 85 años, y McCartney, de 84, no han grabado juntos. Por ahora, una posible colaboración entre dos de los compositores centrales de la música popular continúa en el terreno de una llamada que el ex-Beatle no se anima a hacer.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD