Agregar Infobae enGoogle

El derrame cerebral que cambió la vida de Tim Curry: “Mi cráneo fue destrozado para salvarme”

El intérprete sobrevivió a un grave accidente cerebrovascular que le dejó problemas de movilidad y secuelas permanentes

Ahora enviame 10 oraciones nuevas y parafraseadas alusivas a ideas interesantes del tema. Serán usadas como pies de fotografía para acompañar el artículo. (FilmMagic)

La muerte de Tim Curry, a los 80 años, vuelve la mirada hacia uno de los episodios que sacudió su vida en la última etapa de su carrera. El actor británico, recordado por sus papeles en The Rocky Horror Picture Show, It y Clue, falleció el 25 de agosto de 2026 en su casa de Toluca Lake, Los Ángeles, según confirmó su representante. La causa de muerte no fue revelada.

Catorce años antes, Curry había sufrido un grave derrame cerebral que estuvo a punto de costarle la vida y que le dejó secuelas permanentes.

El accidente cerebrovascular ocurrió en julio de 2012, cuando el actor tenía 66 años y recibía un masaje. Inicialmente, él no percibió la gravedad de lo que estaba sucediendo. Según relató en su libro de memorias Vagabond, publicado en 2025, se sentía “un poco fuera de lugar”, pero nada que generara alarma. Su masajista, sin embargo, detectó que algo no estaba bien y decidió llamar a los paramédicos pese a la negativa del intérprete.

PUBLICIDAD

“Probablemente le debo la vida al hecho de que me ignoró, siguió su instinto y llamó a una ambulancia”, escribió Curry.

Curry inicialmente no comprendió que los síntomas que presentaba podían poner su vida en peligro (REUTERS/Chip East/File Photo)

El artista fue trasladado a un hospital, donde los médicos determinaron que había sufrido un derrame grave. Dos coágulos habían llegado a su cerebro y la inflamación era tan severa que fue necesario realizarle una craniectomía de emergencia, procedimiento que implica retirar temporalmente una parte del cráneo para aliviar la presión sobre el cerebro.

El actor contó en Vagabond que el hueso retirado fue implantado en su abdomen mientras su cerebro se recuperaba. La intervención tuvo un resultado favorable, aunque, según su propio relato, su éxito “de ninguna manera estaba garantizado”.

PUBLICIDAD

“Mi cráneo tuvo que ser destrozado para salvarme la vida. Eso es un montón que asimilar”, escribió Curry. Debido a este procedimiento, el actor además necesitó utilizar un casco protector después de la operación porque parte de su cráneo permanecía abierta.

Cuando recuperó la conciencia, el actor comenzó a percibir secuelas. “Podía comprender las palabras, pero no se registraban ni se asentaban sin esfuerzo”, recordó. El derrame había afectado el hemisferio derecho de su cerebro y dejó paralizado el lado izquierdo de su cuerpo.

La parálisis del lado izquierdo del cuerpo se convirtió en una de las principales secuelas del derrame.(YouTube: CBS Sunday Morning)

La recuperación fue larga. Curry permaneció meses en el hospital antes de pasar a un centro de rehabilitación, donde comenzó a trabajar para recuperar funciones básicas. Tuvo que ejercitar el habla, las expresiones faciales y el movimiento de su mano.

Él admitió que uno de los mayores obstáculos fue recuperar la capacidad de comunicarse. “Los pensamientos volvían a formarse, pero expresarlos era un esfuerzo monumental”, escribió. Para un actor cuya carrera había estado ligada a la interpretación, la voz y las palabras, esas circunstancias eran terriblemente frustrantes.

El derrame además impactó en su memoria de corto plazo y en su movilidad. Curry utilizó una silla de ruedas durante los años posteriores al derrame y su mano izquierda quedó prácticamente inutilizada. En su autobiografía decidió llamarla “Teddy”, una forma de tratar esa parte de su cuerpo con mayor paciencia y compasión.

Curry utilizó su experiencia personal para reconstruir los años posteriores al derrame en Vagabond. (Captura: Instagram)

En 2025, durante una celebración por el 50.º aniversario de The Rocky Horror Picture Show, Curry ofreció una de sus últimas actualizaciones públicas sobre su estado. “Todavía no puedo caminar, por eso estoy en esta tonta silla, y eso es muy limitante. Así que no cantaré ni bailaré pronto. Todavía tengo verdaderos problemas con mi pierna izquierda”, afirmó.

A pesar de las limitaciones, el actor continuó trabajando como actor de voz en diversos proyectos como Young Justice, Transformers: Rescue Bots, Saving Santa, entre otros. Su derrame no puso fin a su carrera, pero sí transformó la manera en que podía ejercerla.

PUBLICIDAD