Tras su arriesgado look en la alfombra roja de la Met Gala, Kylie Jenner reveló un inesperado percance en su rostro: el intento fallido de devolver el tono oscuro a sus cejas después de decolorarlas para la gala. Según sus propias palabras, el resultado fue un desastre.
La fundadora de Kylie Cosmetics, de 28 años, publicó varios videos en sus historias de Instagram en los que mostró el estado de sus cejas tras intentar teñirlas nuevamente. Mientras evaluaba el resultado entre risas, lamentó: “Mis cejas están arruinadas”.
“¿Qué es esto? ¿Qué demonios es esto? Esto se ve horrible”, agregó mientras enfocaba su rostro.
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La idea de Jenner era recuperar el color habitual de sus cejas tras su paso por la gala del lunes; sin embargo, el proceso no salió como esperaba. Según se observa en los videos, el tinte no pigmentó de forma uniforme y sus cejas lucían menos pobladas de lo habitual.
En tono de broma, una de sus acompañantes sugirió que su estilista, Iggy Rosales, la había dejado “sin pelo”.
Horas después, Jenner continuó revisando el estado de sus cejas tras los intentos de corrección, hasta que finalmente aseguró que “habían sobrevivido”.
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Un look radical para la alfombra roja
El cambio a unas cejas casi invisibles no fue un accidente inicial, sino una decisión estética deliberada. Jenner asistió a la Met Gala con un diseño personalizado de Schiaparelli, en línea con el tema de este año: “Fashion Is Art”, vinculado a la exposición “Costume Art”.
El vestido incluía un corsé nude con efecto de ilusión que simulaba un cuerpo desnudo, acompañado de una voluminosa falda de satén color crema. La pieza evocaba la imagen de un vestido en proceso de caer, en sintonía con la idea de transformar el cuerpo en una obra artística.
Según una nota de prensa, el conjunto requirió cerca de 11.000 horas de bordado. La falda incorporó más de 2.000 aplicaciones de satén, 10.000 perlas barrocas naturales y más de 7.000 escamas perladas pintadas a mano.
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Jenner complementó el atuendo con joyas en tonos plateados, entre ellas un collar antiguo con incrustaciones de pedrería, perlas y pequeñas figuras de aves, además de pendientes tipo chandelier. El peinado incluyó ondas suaves y una raya lateral, en contraste con las cejas decoloradas que casi desaparecían del rostro.
La aparición de Jenner también llamó la atención por su llegada en solitario. Su pareja, el actor Timothée Chalamet, no asistió a la gala. Según Page Six, el intérprete optó por quedarse en el Madison Square Garden, donde presenció el partido entre los New York Knicks y los Philadelphia 76ers por las semifinales de la Conferencia Este de la NBA. El nominado al Oscar por Marty Supreme no acude al evento desde 2021, año en que fue invitado por primera vez.