El regreso triunfal de BTS en la plaza Gwanghwamun de Seúl fue un acontecimiento multitudinario con millones de seguidores atentos, donde el vestuario se convirtió en el punto central.
Denominado “Armadura Lírica”, el outfit reinterpretó la tradición coreana con mirada contemporánea gracias a una colaboración exclusiva entre BTS y Songzio.
Bajo la dirección de Jay Songzio, la colección se presentó como un manifiesto de identidad cultural y fuerza escénica en el debut de la gira mundial “Arirang”.
El vestuario creado para el regreso de BTS con ‘Armadura Lírica’ está inspirado en la fusión entre armaduras de la era Joseon y el hanbok tradicional, integrando elementos simbólicos de la cultura coreana y adaptándose a las necesidades escénicas.
Cada atuendo refleja la colaboración directa entre Songzio y los siete integrantes, quienes aportaron ideas para confeccionar prendas que representan tanto la identidad del grupo como la narrativa individual de sus miembros.
El proceso creativo tras el vestuario de regreso de BTS
La conceptualización de “Armadura Lírica” comenzó cuando Hybe, compañía de BTS, contactó a Songzio para encargar una línea exclusiva en la que cada miembro tuviera una narrativa propia, según explicó Jay Songzio a Women’s Wear Daily (WWD).
El diseñador y su equipo no solo crearon atuendos para los siete integrantes, sino también para ochenta artistas y músicos presentes en el espectáculo.
Songzio relató a The New York Times que esta colaboración difirió de todas sus experiencias previas, ya que el enfoque fue genuinamente coreano desde el primer momento. El desarrollo avanzó a partir de bocetos compartidos hasta establecer un diseño integral: cada pieza debía ser escénica y, a la vez, símbolo contemporáneo de la identidad coreana.
El involucramiento de los miembros fue profundo y constante, superando las expectativas iniciales del diseñador. Songzio subrayó en WWD que los integrantes participaron en largas sesiones de trabajo para moldear sus vestuarios, con atención especial a siluetas, materiales y detalles ornamentales.
Tradición coreana y simbolismo en la Armadura Lírica
El eje conceptual de la colección parte del “han”, término que, según Jay Songzio en WWD, simboliza el dolor, la esperanza y la resiliencia del pueblo coreano.
El uso de elementos como la armadura y el hanbok representa la superación de adversidades y la transformación, situando a BTS como portavoces y héroes contemporáneos.
Cada integrante encarna un arquetipo coreano: RM es “el héroe”, Jin es “el artista”, Suga es “el arquitecto”, J-Hope asume el rol de “hombre del sonido” (en coreano, “sorigun”), Jimin es “el poeta”, V personifica al “caballero” (“seonbi”) y Jungkook representa “el vanguardista”.
Estas identidades se reflejan en los atuendos a través de placas inspiradas en armaduras tradicionales, drapeados y cortes propios del hanbok.
A través de estas piezas, Songzio y BTS proyectan la moda coreana como un canal universal, más allá del K-pop, y como legado dinámico en el escenario internacional, según The New York Times.
Cómo BTS colaboró en la creación de sus looks
En esta ocasión, los siete integrantes de BTS participaron directamente en el diseño de sus trajes. Jay Songzio precisó en WWD que el proceso incluyó encuentros individuales para tomar decisiones sobre tipos de tela, colores y ornamentos.
Por ejemplo, J-Hope optó por pantalones cargo con ajuste militar y cremalleras ocultas, adecuados para la versatilidad escénica.
Jungkook buscó una camisa con acabado rústico, inspirado en la pintura paisajística coreana. Jimin seleccionó volantes enriquecidos con ónix negro, mientras que Jin eligió una chaqueta estructurada que evoca elegancia y referencias históricas.
Songzio explicó que cada vestuario debía poder transformarse durante la actuación y que incorporó mecanismos desmontables y siluetas modulables para facilitar los cambios en vivo. El resultado es una obra colectiva que narra la historia individual y grupal de la banda.
Técnicas artesanales y materiales en la colección de BTS
Para la confección, se emplearon técnicas artesanales tradicionales y telas desarrolladas específicamente en Corea, como el algodón tejido a mano con hilos gruesos, evocando las texturas de la pintura paisajística coreana. Songzio resaltó el uso de materiales locales como lino y algodones orgánicos, tratados en talleres coreanos.
Algunos atuendos incorporan planchas inspiradas en armaduras antiguas, tachuelas metálicas y aplicaciones ornamentales que evocan cicatrices y memorias históricas. Los pantalones en varios trajes utilizan cortes asimétricos, mientras que los pliegues remiten a la arquitectura de puertas tradicionales coreanas.
La colaboración entre BTS y Songzio continuará en la gira internacional prevista, donde el diseñador busca reinterpretar la bandera coreana como elemento de vestuario, según adelantó en la entrevista con WWD.
La experiencia dejó una huella especial en el equipo creativo: Jay Songzio reconoció que el proyecto revitalizó la relación entre moda y cultura coreana, consolidando la proyección global de una tradición viva desde el escenario.