A casi tres décadas del estreno de Scream, Matthew Lillard afirma que hay un objeto que le hubiera gustado conservar del rodaje: una de las máscaras originales de Ghostface.
“No la tengo. Ojalá tuviera una de las máscaras originales. Si pudiera volver atrás en el tiempo, la robaría a diestro y siniestro”, señaló.
Sin embargo, el actor de 56 años aclaró que no se llevó ningún recuerdo del set durante la filmación de 1996. Según explicó, en ese momento no existía la cultura de coleccionismo que se observa actualmente en la industria del entretenimiento.
“Siento que la gente siempre quiere saber qué te has llevado y qué no debes llevarte, y soy un seguidor de las reglas bastante estricto, así que no me llevé nada”, expresó.
Cabe recordar que en la primera entrega de la franquicia, Matthew Lillard interpretó a Stu Macher, uno de los dos responsables detrás de la identidad de Ghostface, junto al personaje Billy Loomis, encarnado por Skeet Ulrich.
La película contó además con la participación de Drew Barrymore, Neve Campbell, Courteney Cox y David Arquette.
Tras ese proyecto, Lillard asumió el papel de Shaggy en las adaptaciones cinematográficas de Scooby-Doo.
A diferencia de lo ocurrido en Scream, en esa producción sí conservó algunos objetos, aunque como obsequios del equipo. Según detalló, recibió un cuadro enmarcado del personaje Luna Ghost y una pequeña réplica de una calavera de Spooky Island.
Treinta años después de aquella primera película, Matthew Lillard regresará a la saga en Scream 7. En paralelo, en los últimos años formó parte de la franquicia Five Nights at Freddy’s, se incorporó al elenco de la nueva versión de Carrie desarrollada por Mike Flanagan, obtuvo un papel en Daredevil: Born Again y confirmó su participación en el proyecto Behemoth! junto a Pedro Pascal.
En la entrevista, el intérprete señaló que atraviesa un momento de renovación profesional. Indicó que esta etapa le ha permitido valorar sobre su recorrido en la industria y sobre la continuidad de su trabajo como actor.
“Es un momento para detenerme y reflexionar, en las buenas y en las malas, sobre lo afortunado que he sido y lo bendecido que soy en esta carrera. La idea de que sigo siendo artista, sigo siendo actor”, dijo.
Más allá de su regreso a la franquicia de terror, Lillard también ha desarrollado proyectos empresariales vinculados a su trayectoria artística.
Es cofundador de la compañía de bebidas espirituosas Find Familiar Spirits, que recientemente lanzó un vodka con licencia oficial de Ghostface en colaboración con Fun World, titular de los derechos del personaje.
“Es realmente increíble. Somos un equipo pequeño y nos llevó mucho tiempo obtener la licencia de Fun World, quienes han sido socios increíbles y fantásticos. Se trata de crear cosas que te apasionan, que amas, y compartir la pasión con personas que aman lo mismo realmente hace que el trabajo sea fácil y alegre”, indicó.