El secreto detrás de Jenga: cómo una idea simple conquistó el mundo de los juegos

La historia de Leslie Scott y su creación revela por qué el azar, la diversidad de materiales y una visión multicultural lo transformaron en un ícono familiar que traspasó fronteras y generaciones

Niños y adultos de distintas culturas reunidos alrededor de una torre de Jenga, reflejo de la universalidad y accesibilidad del diseño - (Imagen Ilustrativa Infobae)

La historia de Jenga revela cómo un concepto elemental puede transformarse en un fenómeno global cuando convergen creatividad, superación de obstáculos y una visión orientada a la accesibilidad. El recorrido de Leslie Scott, la creadora del reconocido juego de habilidad, permite identificar los factores determinantes de este éxito, desde las limitaciones iniciales hasta su consolidación como referente cultural.

El origen de Jenga se remonta a la infancia de Leslie Scott en África Occidental, donde su familia solía entretenerse con juegos de bloques improvisados. Inspirada por estas experiencias, la mujer desarrolló un prototipo que, al principio, era desconocido fuera de su círculo íntimo. El proceso de desarrollo no solo estuvo condicionado por la escasez de recursos, sino también por la necesidad de adaptar el juego a diferentes contextos culturales y materiales, lo que obligó a la creadora a experimentar con maderas locales y distintos métodos de corte, según la disponibilidad.

El entorno internacional donde Scott creció influyó directamente en el diseño de Jenga. Al vivir en países como Ghana y Sierra Leona, la autora comprendió la importancia de crear un juego accesible, fácil de comprender y capaz de reunir a personas de diversas edades y orígenes. Esta perspectiva multicultural fortaleció la visión de Scott acerca de la universalidad del entretenimiento y la simplicidad como valores centrales del producto.

Read more!

El momento decisivo para la expansión de Jenga llegó cuando Scott presentó el juego en ferias de juguetes en Reino Unido a comienzos de los años 80. La reacción favorable de distribuidores y minoristas británicos impulsó la producción a mayor escala y sentó las bases para el registro internacional de la marca. La combinación de un diseño singular, reglas claras y un carácter competitivo pero inclusivo contribuyó a establecer a Jenga como un producto duradero y adaptable a distintas tradiciones lúdicas.

La rapidez en registrar la propiedad intelectual de Jenga resultó fundamental para proteger el diseño original y su expansión comercial - (Imagen Ilustrativa Infobae)

El origen artesanal y la visión de Leslie Scott

Durante los primeros años desde la creación del Jenga, Leslie Scott enfrentó un entorno de escasez que condicionó el proceso creativo. “No tenía muchos recursos y en aquel entonces la madera era complicada de conseguir”, declaró Scott a BBC Mundo. Estas circunstancias la llevaron a emplear métodos manuales en la fabricación, lo que dotó a cada pieza de un carácter irrepetible. La austeridad de medios terminó por imprimir un sello distintivo al diseño.

Scott relató que el juego surgió a partir de una idea “muy sencilla”, aunque materializarla implicó sortear numerosos obstáculos técnicos. Cada bloque se cortaba y lijaba de forma individual, generando ligeras variaciones en peso y forma. Este proceso artesanal, según explicó Scott a The Guardian, hizo que “cada bloque fuera diferente”, un aspecto que resultó determinante para el atractivo y la imprevisibilidad del juego.

El salto de Jenga del ámbito doméstico al escenario internacional estuvo respaldado por decisiones estratégicas y oportunas. Scott explicó a BBC Mundo que la premura por registrar la propiedad intelectual fue fundamental: “Tuve que registrarlo rápido o alguien más lo iba a patentar”. Este paso aseguró el futuro comercial del producto y protegió la originalidad del diseño frente a posibles copias.

La propia Scott comparó la gestión empresarial con la dinámica del juego: “En Jenga, la gravedad siempre termina ganando”, reflexionó en diálogo con BBC Mundo. Así como cada movimiento puede definir el desenlace en la partida, las decisiones empresariales estuvieron marcadas por la presión y la necesidad de anticiparse a los riesgos.

Diseño, consolidación global y legado cultural

La sencillez y la imprevisibilidad de Jenga permiten que personas de todas las edades disfruten del juego, reforzando su estatus de símbolo cultural global - Imagen ilustrativa Infobae

La singularidad de Jenga radica en su diseño imprevisible. Scott destacó en The Guardian: “La imprevisibilidad de cada torre fue clave para la fama mundial”. La diversidad de los bloques, lejos de constituir una deficiencia, se convirtió en la característica más valorada por los jugadores.

Según datos de Hasbro, se han comercializado más de 80 millones de unidades en más de 100 países. Este alcance internacional posicionó a Jenga como un producto emblemático en el mercado global de juegos de mesa familiares, con presencia establecida en tiendas y hogares de todo el mundo.

La vigencia de Jenga se explica por su capacidad para reunir a personas de todas las edades, sin requerir instrucciones complejas ni equipos costosos. Scott subrayó en BBC Mundo que la sencillez es el factor que sostiene su popularidad: “Jenga es emocionante porque cualquiera puede ganar o perder en cualquier momento”.

La creadora reiteró el principio que define tanto el juego como la vida cotidiana: “No importa qué tan bueno sea tu pulso; la gravedad siempre termina ganando”. Este mensaje, que sintetiza la esencia de Jenga, muestra cómo un diseño simple puede alcanzar proyección mundial y convertirse en un símbolo cultural que trasciende generaciones.

Read more!